miércoles, 6 de junio de 2018

EL CULTO FAMILIAR Parte II: LA PREPARACIÓN DE LOS PADRES



En nuestro artículo anterior habíamos concluido que todo
padre cristiano es en cierto modo “pastor” de su propia familia, o sea, sus ovejas son sus propios hijos e incluso también su esposa a quienes debe guiar a los prados del Señor. El salmo 127:4 compara a nuestros hijos con saetas, lo que implica que nosotros somos los arqueros que entesaremos el arco y los dispararemos, y en este sentido pregunto ¿Qué tan buen arquero eres? ¿tienes tu arco bien entesado? ¿y qué tal la puntería? Y este será el tema de nuestro articulo hoy “La preparación del padre pastor”

Salmo 127:4 Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud.

Si he de disparar a mis hijos como flechas entonces tengo que asegurarme que tengo un buen arco y que yo mismo soy un buen arquero con buena puntería de modo que no erre mi tiro al blanco.

Pues bien, hay muchos ejemplos que podemos presentar para abordar este; y me permito compartirles mi experiencia; Mi hijo Lucas (el del medio) que actualmente tiene 11 años tuvo que pasar por el quirófano del hospital el año pasado, aunque fue algo sencillo, de todos modos, días antes de la operación, en las últimas consultas con el cirujano le hice “no sé cuantas preguntas” para asegurarme de que aquel que intervendría quirúrgicamente a mi hijo no sea un novato ni mucho menos un improvisado, recuerdo que le dije que por un momento que pensara que se trata de su propio hijo, a lo que me respondió —mira Gabriel, si no estás seguro no conviene que hagamos nada, y si Lucas fuera mi hijo yo lo hubiera operado sin pensarlo, he realizado más de cien intervenciones de este tipo— y en cierto modo la conversación me dejo más tranquilo, porque sabía que no era un novato quien estaría a cargo en ese quirófano operando a mi preciado hijo sino una persona con experiencia. Pues bien, en el sentido espiritual se nos confió la salud del alma de nuestros hijos, y mientras son pequeños NO enfrentamos mayores conflictos, solo somos como enfermeros durante toda su niñez para atenderlos, pero cuando llega la adolescencia y juventud ya no necesitan de un simple enfermero espiritual, sino de un cirujano espiritual que pueda intervenir la salud de sus almas en el quirófano de Cristo, para lo cual debemos estar ampliamente capacitados y preparados para no fallar, por supuesto que podemos hacer juntas médicas (hablar con otros padres experimentados y con los ministros de la Iglesia) pero quienes estarán a cargo en el quirófano siempre seremos los padres en primer término. Esto nos demuestra que todo padre cristiano debe prepararse para administrar la vida de sus hijos, y del mismo modo que no se le puede confiar a un enfermero una cirugía a corazón abierto así tampoco la salud de un alma de Dios a un padre improvisado. El Culto familiar demanda la preparación de los padres, mucha oración, lectura, invertir en devocionales y libros que se consideren necesarios… ten en cuenta que has iniciado en la “Facultad de la Ciencia de los Alto”, es una carrera, demanda preparación y dedicación en el estudio.

2°Timoteo 3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

Criar un hijo es una responsabilidad que Dios nos demandará, y debemos saber que si nuestro hijo fracasa en la vida es porque los padres fracasaron en su educación y formación.

Próximamente continuaremos con más artículos...

Hno. Gabriel.

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