miércoles, 5 de junio de 2019

04 - AMOR CON SEVERIDAD - POBREZA CON GENEROSIDAD


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MENSAJE DOMINGO 30/07/2017

Por el Hno. Gabriel. -


Introducción
Retomando este breve estudio expositivo de las
cartas de Pablo a la Iglesia de Cristo en Corinto, abordaremos los capítulos 7 y 8 a fin de entender el mensaje de Cristo a la Iglesia de ese tiempo con la aplicación doctrinal y practica para la Iglesia de hoy.

Contexto
Antes de adentrarnos de forma directa en la lectura de los capítulos 7 y 8 consideraremos su contexto a fin de tener una mejor apreciación de la situación que se plantea en estos capítulos, de hecho, el primer versículo del capítulo 7 es la continuación directa de lo que se viene exponiendo en los últimos versículos del capítulo 6, y más precisamente desde el versículo 14 al 18, en donde el apóstol exhorta a la Iglesia a que de ninguna manera mantenga alguna especie de unidad o acuerdo con el mundo, porque no hay ninguna concordancia entre la casa de Dios y las tinieblas, entre lo santo y lo pagano, entre Cristo y satanás. La Iglesia de Cristo como familia de Dios ya tiene un Padre, el cual es Dios mismo nuestro Padre Celestial, no se puede tener dos padres, pensar en algo así es degenerado y pervertido, sin embargo, espiritualmente hablando muchos cristianos de hoy (o mal llamados cristianos) quieren tener dos padres, Dios y satanás(lo mismo que pasa en el ámbito moral de la sociedad también pasa en el campo espiritual con los cristianos), pero eso es imposible, o somos de Dios o somos de satanás, o de un padre o del otro (Jn 8:44). Y si somos de Dios debemos huir de lo pagano, de lo inmundo y limpiarnos de la contaminación del mundo, tanto en el sentido espiritual lo cual se refiere a la idolatría, como también en el sentido físico lo cual se refiere a lo laboral o sentimental…

Perfeccionando la santidad
2°Corintios 7:1 Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espírituperfeccionando la santidad en el temor de Dios.

Entonces, este primer versículo del capítulo 7 sería en realidad el último del capítulo 6, porque está directamente vinculado a lo que Pablo viene tratando desde el versículo 14 del capítulo 6.
Aquí se nos exhorta a limpiarnos de toda contaminación, lo cual sería igual a decir que el cristiano debe cortar toda ligadura con la casa de satanás, cortar todo vínculo de unión con el mundo, sea este laboral, sentimental o espiritual; “no se unan en yugo desigual”, es como un llamado a limpiar la casa de Dios tanto en lo espiritual (todo lo referente a lo doctrinal) como también en lo practico (todo lo referido a las prácticas y rudimentos), y continua diciendo “perfeccionado la santidad en el temor a Dios”, y quiero enfatizar esta expresión; porque muchas veces por buscar perfeccionar nuestra santidad caemos en un legalismo absurdo que nos priva del gozo y conocimiento de Dios, sin embargo el llamado es perfeccionar la santidad PERO en el temor a Dios. Un problema muy común en el que solemos caer como cristianos es que buscamos ser libre del pecado y ser más santo, pero sin buscar a Jesús, y esto nos conduce directo al legalismo. Sin embargo, debemos correr a Jesús, buscarle con desesperación, y su obra regeneradora trasformara nuestras vidas completamente, de otro modo caeremos en una vida religiosa y legalista. La santidad NO tiene que ver con dejar el pecado, sino con buscar a Jesús quien me hace libre del pecado.

Un verdadero amor demostrado con severidad
2 Admitidnos: a nadie hemos agraviado, a nadie hemos corrompido, a nadie hemos engañado3 No lo digo para condenaros; pues ya he dicho antes que estáis en nuestro corazón, para morir y para vivir juntamente. 4 Mucha franqueza tengo con vosotros; mucho me glorío con respecto de vosotros; lleno estoy de consolación; sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones.

A partir de este versículo (como si fuera una continuación del versículo 13 del capítulo 6), Pablo les escribe a los corintios con toda franqueza, su intención es mostrarle su amor por medio de su trabajo, y en caso que no hayan podido distinguirlo él les aclara el panorama; “reconozcan” como diciéndoles; díganme si miento; mi trabajo y ministerio entre ustedes no ha dañado a nadie en ningún sentido; ni material porque no he agraviado económicamente a nadie, ni moral porque no he corrompido la conducta de nadie, ni espiritual porque no he engañado doctrinalmente a nadie, antes por el contrario, mi servicio a ustedes fue exclusivamente para su beneficio y provecho en todos los sentidos y áreas de su vida… He aquí el correcto sentido de servir
No escribo esto para acusarlos de ingratitud o culpabilidad alguna, sino para evidenciar francamente mi amor por ustedes, servirles de esta forma me ha llevado a padecer tribulación en muchas maneras, sin embargo, para muerte o vida yo les amo y por esta razón no he desistido, ustedes son el motivo de mi alegría constante, y aunque este atribulado tengo gozo al pensar en ustedes, vaya amor…

5 Porque de cierto, cuando vinimos a Macedonia, ningún reposo tuvo nuestro cuerpo, sino que en todo fuimos atribulados; de fuera, conflictos; de dentro, temores6 Pero Dios, que consuela a los humildes, nos consoló con la venida de Tito; 7 y no sólo con su venida, sino también con la consolación con que él había sido consolado en cuanto a vosotros, haciéndonos saber vuestro gran afecto, vuestro llanto, vuestra solicitud por mí, de manera que me regocijé aún más. 8 Porque aunque os contristé con la carta, no me pesa, aunque entonces lo lamenté; porque veo que aquella carta, aunque por algún tiempo, os contristó. 9 Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte. 10 Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte. 11 Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido contristados según Dios, ¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación! En todo os habéis mostrado limpios en el asunto.

“De fuera conflictos de dentro temores” ¡vaya tribulación la que padecían! No solo tenían que padecer de los incrédulos la persecución y diferentes amenazas por causa del evangelio, sino también de los infiltrados en las iglesias, los falsos maestros que se oponían y estorbaban el trabajo de Pablo y de alguna manera hacían peligrar la continuidad de la obra espiritual.
Sin embargo, en medio de tal aflicción y tensión, fue un gran consuelo encontrar a su amigo Tito a quien deseaba ver, pero a más de esto, el consuelo eran las noticias que éste traía de parte de los corintios, y el contexto aquí es que Pablo había enviado con anterioridad, por mano de Tito, una severa carta a los corintios, una carta tan dura en sus palabras que hasta Pablo llego a pensar que si no la interpretaban de la manera correcta podían generarse una brecha entre él y ellos, sin embargo la naturaleza de la carta no era ofenderlos sino hacerlos entrar en razón sobre la mala postura que habían tomado por causa de los falsos maestros, y el contexto nos hace pensar también que los corintios habían llegado a considerar a Pablo como un falso apóstol y ya no querían recibirlo nuevamente. Toda esta tensión estaba en la mente de Pablo, es por ello que enterarse que aquella severa carta produjo un verdadero quebranto en los corintios generó en él un profundo consuelo, no por haberlos entristecidos sino porque tal tristeza era producto de un verdadero arrepentimiento a causa de su mal proceder.
Esta carta severa, conocida como la tercera carta de Pablo a los corintios, fue como colirio a los ojos de los corintios, lloraron y sintieron un ardiente deseo por ver nuevamente a Pablo y restaurar aquella amistad con él, esto fue lo que motivo a Pablo a escribir nuevamente una cuarta carta la cual es la que nosotros conocemos como la segunda.

Este pasaje nos enseña que dos clases de tristezas suceden en las personas, una es la tristeza generada por Dios la cual produce quebranto y arrepentimiento para salvación y restauración, de tal experiencia dice Pablo; jamás hay que sentir vergüenza ni arrepentirse, pero por otro lado existe una tristeza carnal que solo produce un mero remordimiento temporal que no produce arrepentimiento, es un remordimiento tan momentáneo que se olvida rápidamente, tal tristeza solo produce muerte.
Un verdadero arrepentimiento producido por Dios se evidencia por medio de los frutos que produce, dicho de otro modo, un verdadero arrepentimiento desencadena una serie de reacciones y acciones en los cristianos que los lleva a ser diligentes en buscar la verdad, aborrecer el pecado y el error, retomar el celo por Dios hasta alcanzar una vindicación en aquello que se había pecado, a esto se refiere Pablo cuando les escribe a los corintios; habéis mostrado limpios en el asunto”no se trata solo de andar llorando arrepentido por los rincones, sino de moverse y resarcir el  daño que se causó.

12 Así que, aunque os escribí, no fue por causa del que cometió el agravio, ni por causa del que lo padeció, sino para que se os hiciese manifiesta nuestra solicitud que tenemos por vosotros delante de Dios. 13 Por esto hemos sido consolados en vuestra consolación; pero mucho más nos gozamos por el gozo de Tito, que haya sido confortado su espíritu por todos vosotros. 14 Pues si de algo me he gloriado con él respecto de vosotros, no he sido avergonzado, sino que, así como en todo os hemos hablado con verdad, también nuestro gloriarnos con Tito resultó verdad. 15 Y su cariño para con vosotros es aún más abundante, cuando se acuerda de la obediencia de todos vosotros, de cómo lo recibisteis con temor y temblor. 16 Me gozo de que en todo tengo confianza en vosotros.

Detrás de una carta tan severa se escondía un gran amor por ellos, la severidad de la carta no fue producto de un despecho o sentimiento carnal departe de Pablo (él era un hombre espiritual y profesional en su labor), no estaba dolido por ninguna ofensa personal o particular, la severidad de la carta, aunque suene extraño decirlo, era demostrarle su verdadero amor por ellos y el gran deseo de volver a verlos, nunca tuvo la intensión de pelearse y marcar una distancia con ellos sino por el contrario, los amaba como si fueran sus hijos, esta es la razón por la cual las noticias de Tito fueron un verdadero consuelo para él. Tanto le había hablado a Tito de la Iglesia en Corinto y del trabajo de Dios en ellos como verdadera labranza de Dios que por un momento pensó que todo el trabajo se había perdido, que había sido un trabajo en vano, sin embargo, no fue decepcionado. Probablemente cuando envió a Tito con la carta éste pensó que le esperaría lo peor, sin embargo, experimento lo contrario, un buen recibimiento, un corazón dolido, y un verdadero deseo de vindicación.

La gracia de la generosidad en medio de profunda pobreza
2°Corintios 8:1 Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia; 2 que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad3 Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aún más allá de sus fuerzas4 pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos. 5 Y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios;

Por otro lado, la intensión de esta cuarta carta a los corintios, tenía el fin de recordarles la colecta que se estaba llevando a cabo para ayudar a la Iglesia en Jerusalén (estaban atravesando una dura situación económica), mostrarles de qué manera Dios había obrado en las Iglesias de Macedonia (Filipos, Tesalónica y Berea) para participar en esta colecta a los santos de Jerusalén, un servicio que de ningún modo fue algo impuesto de forma humana, sino un trabajo que resultó de “la Gracia de Dios” operando en las Iglesias, no había otro modo de definir tal accionar en las iglesias de Macedonia; primeramente porque éstas estaban atravesando una profunda tribulación que los afectaba económicamente, sin embargo ellos abundaban en gozo - ¿Gozo? -  una combinación incomprendida en el contexto humano; ¿se puede tener gozo en medio de las tribulaciones?“gozo y tribulación” son palabras que no encajan, pero además de esto, lo más maravilloso del asunto es que en medio de su profunda pobreza a causa de la tribulación que padecían (de verdad ellos estaban al límite con su economía)abundaron en generosidad. - ¡Vaya! - Generalmente no actuamos así, sino que primero buscamos asegurar nuestro porvenir, y luego de lo que nos sobra damos a otros que tienen necesidad, sin embargo, la gracia de Dios que opero en las iglesias de Macedonia se mostró por medio de su generosidad en medio de su pobreza económica, una virtud propia de Dios. Primeramente, combinaron tribulación con gozo, y luego pobreza con generosidad, ¡vaya virtud que operaba en las Iglesias de Cristo!

Se entiende que tales iglesias por la situación que estaban atravesando no debían colaborar, no obstante, su impulso a dar no fue una imposición humana, sino un impulso del Espíritu Santo. Primeramente, rindieron sus vidas al Señor, se entregaron a él y como consecuencia de su verdadera entrega al Señor obraron generosamente con los que estaban en una situación igual a la de ellos o peor. Fueron ellos los que rogaron a Pablo poder colaborar con las necesidades de los santos en Jerusalén, hasta pienso que Pablo a fin de no agraviarlos económicamente se debe haber opuesto a recibir algo de ellos, pero su insistencia pudo más, y por esta razón participaron de la colecta para los pobres de Jerusalén. No dieron a regañadientes o de forma convenida, dieron de forma voluntaria, con agrado, y su dadiva fue conforme a lo que tenían, no fue porcentual sino racional, equilibrado, no quedaron despojados, pero a su vez sobre lo que podían dar sacrificaron un poco más para entregar a otros según la gracia de Dios.

Dos cosas importante nos enseña este pasaje; primeramente que las colaboraciones económicas no se llaman ofrenda, sino colectas, de hecho, cada vez que en la traducción Reina Valera aparece la palabra ofrenda la misma es la traducción de vocablos griegos que tienen que ver con dadivas, colectas, contribución, y esto es necesario aclararlo porque en el contexto bíblico la palabra ofrenda está directamente relacionado con Dios, ofrenda es lo que se ponía en el altar y se sacrificaba para Dios y Dios lo recibía, pero en el contexto económico el dinero o las dadivas no son cosas que vayan a Dios, sino al beneficio de la iglesia, por esta razón cada vez que se pide colaboración económica en la congregación no debe llamarse ofrenda o el cristiano no debe pensar que esta ofrendado a Dios, porque el dinero (tan corrupto) no es una ofrenda a Dios, sino para suplir necesidades de la Iglesia. Y, por otro lado, las contribuciones y colaboraciones no son impuestas u obligadas, sino de forma voluntaria y agradable, y se da proporcionalmente en base a lo que se puede dar, no se trata de empobrecer a unos para enriquecer a otros, tal como sucede con los ministros de hoy en día.

6 de manera que exhortamos a Tito para que tal como comenzó antes, asimismo acabe también entre vosotros esta obra de gracia7 Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en palabra, en ciencia, en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en esta gracia8 No hablo como quien manda, sino para poner a prueba, por medio de la diligencia de otros, también la sinceridad del amor vuestro.

Quien tenía el encargo de la recolección de donativos para la Iglesia de Jerusalén era Tito, su trabajo consistía en ver que iglesias podían colaborar con esta colecta y recolectar el donativo. De alguna manera Pablo persuade a la Iglesia de Corinto que contribuya también en este asunto del mismo modo que las iglesias de Macedonia. Si bien los corintios eran reconocidos como una Iglesia que tenían la gracia de Dios, ya que, a pesar de su mal proceder en algunas cosas, de todos modos, abundaban en fe, doctrina, sabiduría, amor, y tales virtudes debían también expresarse mediante la acción de participar de la necesidad de otros, pero de ningún modo se les impone esto de forma arbitrariamente, sino que Pablo lo expone como para poner a prueba si es que el amor de ellos era en verdad un amor acompañado de obras en beneficio de los que padecían necesidad. NO existe o no debe existir en la iglesia un amor apático, un amor indiferente a las necesidades ajenas, sino debe existir el amor de Cristo, el cual produce obras.

9 Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.

Hay muchos que se atreven a decir en base a este versículo que Jesús era un hombre rico aquí en la tierra, y entrego esa riqueza terrenal a fin de que sus hijos no sean pobre en lo material, por lo tanto, los hijos de Dios deben buscar tener riquezas y posesiones en este mundo porque ese era el deseo de Jesús… ¡Pero que ABSURDO!
Las riquezas de Cristo están por fuera de lo terrenal, sus riquezas son insondables y exceden al conocimiento humano, y aun dentro del contexto terrenal Jesús es también el dueño de todas las cosas, todo se hizo para Él, todo le pertenece a Él y todo subsiste en Él. Jesús es el dueño de todo, Él posee toda autoridad, poder, soberanía, gloria, honor, y majestad sobre todo lo creado

Colosenses 1:16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. 17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;

Filipenses 2:6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Al despojarse de toda su gloria celestial se despojó de todo, renuncio a todo, vino al mundo en una condición básica, no tuvo ningún tipo de riquezas terrenales durante su ministerio, fue considerado un hombre pobre, y a la verdad lo era en el sentido material, pero hizo esto a fin de enriquecernos con su gloria celestial, su objetivo final no es hacernos rico en la tierra, porque esta riqueza es temporal, pasajera, perversa, pero si desea hacernos herederos de sus riquezas celestiales, las cuales  son eternas, duraderas (Ro 8:17, Ef 1:18).

Efesios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,

1°Pedro 1:4 para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,

10 Y en esto doy mi consejo; porque esto os conviene a vosotros, que comenzasteis antes, no sólo a hacerlo, sino también a quererlo, desde el año pasado11 Ahora, pues, llevad también a cabo el hacerlo, para que como estuvisteis prontos a querer, así también lo estéis en cumplir conforme a lo que tengáis. 12 Porque si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene, no según lo que no tiene. 13 Porque no digo esto para que haya para otros holgura, y para vosotros estrechez14 sino para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos, para que también la abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, para que haya igualdad, 15 como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más, y el que poco, no tuvo menos.

A pesar de que la carta es persuasiva, Pablo aclara que no se trataba de una imposición sino de un consejo, a fin de que cumplan aquel deseo de ayudar a los de Jerusalén que habían comenzado primeramente en ellos desde hacía un año, y que muy probablemente había quedado detenido por la influencia de los falsos maestros introducidos en Corinto, los cuales acusaban a Pablo y sus colaboradores de enriquecerse con las dadivas.
De alguna manera Pablo, como si hiciera falta, instruye a la iglesia de Corinto que den, pero de acuerdo a la capacidad que tenían para dar, o sea, no dar endurecidos ni tampoco ser tan generosos al punto de quedar en la pobreza, sino de forma equilibrada. La idea de colaborar con la necesidad de los santos de Jerusalén no era para enriquecerlo a ellos y empobrecer a los otros, sino tratar de generar un equilibrio en la economía de todos. Se trataba de dar con gracia a fin de suplir sus necesidades básicas. El equilibrio podía medirse de forma material combinada con espiritual, por ejemplo; dar de la abundancia material y ser suplidos de la abundancia espiritual de los otros, de este modo todo quedaba compensado en la balanza del Señor.

16 Pero gracias a Dios que puso en el corazón de Tito la misma solicitud por vosotros. 17 Pues a la verdad recibió la exhortación; pero estando también muy solícito, por su propia voluntad partió para ir a vosotros. 18 Y enviamos juntamente con él al hermano cuya alabanza en el evangelio se oye por todas las iglesias; 19 y no sólo esto, sino que también fue designado por las iglesias como compañero de nuestra peregrinación para llevar este donativo, que es administrado por nosotros para gloria del Señor mismo, y para demostrar vuestra buena voluntad; 20 evitando que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda abundante que administramos21 procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres.

Tito fue diligente en llevar a cabo de todo corazón esta comisión que se le había encomendado, moviéndose de forma imparcial con todas las iglesias incluido los corintios.
Sin embargo lo que se destaca de este pasaje es el correcto proceder en la administración que había en las iglesias en cuanto a las cosas materiales, pues, a pesar de la confianza que podían tener y depositar en Pablo y Tito con esta misión de llevar la colecta a Jerusalén, de todos modos, a fin de que el trabajo se haga de forma transparente y no haya lugar a falsas acusaciones contra ellos, las iglesias designaron a un hermano fiel al cual todos conocían, cuya labor y desempeño era tan popular que Pablo ni siquiera considera necesario mencionar su nombre porque su reputación limpia y honorable le precedía, de tal modo que era conocido por su fidelidad más que por su nombre propio; - que ejemplo tan noble es este -
Entonces, de acuerdo a un escrutinio interno de las iglesias, éste hombre fue designado para que acompañara a Pablo y Tito en llevar y administrar esta colecta, de este modo Pablo y Tito serian librados de acusaciones y calumnias contra su persona, porque todo el asunto seria llevado con una correcta contabilidad para el beneficio de la Iglesia en Jerusalén y para la gloria de Dios.
Pablo era consiente que un mal desempeño en esta sencilla labor de llevar el donativo para Jerusalén podría censurar su labor como apóstol y desacreditarlo, por tanto, aunque era un trabajo que no desplegaba espiritualidad, de todos modos, necesitaba de su espiritualidad para moverse honradamente, tanto delante de Dios como también delante de los hombres.

22 Enviamos también con ellos a nuestro hermano, cuya diligencia hemos comprobado repetidas veces en muchas cosas, y ahora mucho más diligente por la mucha confianza que tiene en vosotros. 23 En cuanto a Tito, es mi compañero y colaborador para con vosotros; y en cuanto a nuestros hermanos, son mensajeros de las iglesias, y gloria de Cristo. 24 Mostrad, pues, para con ellos ante las iglesias la prueba de vuestro amor, y de nuestro gloriarnos respecto de vosotros.

Otro hermano anónimo es sumado también en esta comisión de llevar la colecta, hermano cuyo testimonio era irreprensible en cuanto a los encargos que con anterioridad había realizado, por su correcto proceder se había ganado la confianza de las Iglesias y por ende tenía una buena reputación.
Entonces, los encargados oficiales para llevar el donativo a Jerusalén eran; Pablo, Tito su colaborador directo, y estos dos hermanos anónimos los cuales son tenidos por fieles mensajeros de las iglesias para la gloria de Dios.
Por último, la exhortación de Pablo a los corintios para que reciban a Tito y estos hermanos de forma apropiada, a fin de que también estos hermanos vean y sean testigo del amor sincero de los corintios para con nosotros, amor que en todos lados testificamos de ustedes, a fin de que no seamos avergonzado en decir de ustedes algo que no son.


La paz del Señor Jesús el Cristo. -

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