jueves, 6 de junio de 2019

04 - LA PLENITUD EN CRISTO Y SUS EVIDENCIAS - Col 2:9 al 3:17



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MENSAJE DOMINGO 24/03/2019

Por el Hno. Gabriel. -


Introducción
Es la intención de este mensaje abordar la primera mitad del capítulo 3 de la carta a los colosenses y desarrollar el contenido doctrinal de la misma, si bien el análisis es expositivo de todas maneras vamos a resaltar algunos párrafos del pasaje que nos van a dar el tema del mensaje buscando como siempre su aplicación práctica para la Iglesia de hoy.

Introducción y Contexto
La meditación anterior nos mostró la preeminencia y plenitud de Cristo, y esto es sumamente importante entenderlo, Pablo nos escribe en Col 2:9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad10 y ustedes están completos en él hay una inmensa profundidad doctrinal en esta corta expresión, podríamos detenernos en este pasaje todo el mensaje, pero no quiero redundar sobre lo que ya se expuso en el mensaje anterior, de todos modos quiero partir desde aquí como raíz y contexto para adentrarnos en el capítulo 3.

LA PLENITUD SOLO ESTÁ EN CRISTO
En Él habita corporalmente toda la plenitud de la deidad… La plenitud de la vida en todos los sentidos es Cristo, para estar completos no necesitamos más nada sino solo a Cristo, no hay otra fuente de la que podamos beber agua viva y saciar la sed de nuestras almas sino solo de Cristo, no hay otro pan que podamos comer y que sacie nuestra hambre espiritual para siempre sino solo Cristo. Si tuviera todas las riquezas del mundo, toda la ciencia y una larga vida saludables y no tengo a Cristo entonces no tengo nada y soy un miserable, pobre ciego y desnudo, una sola cosa necesita el hombre para estar completo y es Cristo. En Él habita la plenitud y solo él puede impartirnos de esa plenitud para que estemos completos y hacernos participe de su naturaleza divina: Juan 1:16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia…

Esto nos demuestra que la plenitud de la vida cristiana no está en perseguir una religión ortodoxa llena de ritos y reglas para alcanzar la perfección, ni en ninguna formación académica de preparación humana, sino solo Cristo, en Él estamos completos en todos los sentidos y hacia todas las direcciones, no necesitamos de más nadie ni de más nada.

El problema que estaba atravesando la Iglesia de Colosas era la influencia de los falsos maestros que rebatían y cuestionaban la Plenitud y Deidad de Cristo, interponiendo su legalismo riguroso de ritos y normas antiguas entreveradas con misticismo y sincretismo (culto a los ángeles y visiones) para alcanzar la plenitud espiritual, cuestionaban el rito de la circuncisión y la expiación de sus pecados, a lo que Pablo responde:

Colosenses 2:11 En él también fueron circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar (eliminación, despojo, renuncia) de ustedes el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo 12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fueron también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. 13 Y a ustedes, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de su [de ustedes] carne, les dio vida juntamente con él, perdonándoles todos los pecados, 14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en «la cruz.»

El legalismo judaizante de los falsos maestros siempre interponía la circuncisión como método legal para pertenecer al pueblo de Dios, y con fundamentos del antiguo pacto justificaban la obligatoriedad de esta marca o rito religioso. Sin embargo, Pablo no niega la necesidad de nuestra circuncisión, sino que demuestra que todas las demandas justas de la ley ya fueron cumplidas por Cristo y computadas a nuestro favor, todo es representado en Cristo, todo lo que hizo nuestro mediador es obrado en nuestra alma y representado en nuestro espíritu. Nosotros no somos incircuncisos, sino que fuimos circuncidados en Cristo con circuncisión no hecha a mano, porque la esencia de la circuncisión no era simplemente el rito exterior sino una realidad interna y espiritual que obraba en el corazón.

Deuteronomio 30:6 Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.

Romanos 2:28 Puesto que no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne 29 sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra, la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.

Entonces, somos un pueblo circuncidado, pero nuestra circuncisión no es hecha por mano de hombres sino por medio de Dios en nuestro corazón, y lo que se cortó de nosotros no es el prepucio sino todo el cuerpo pecaminoso carnal, en otras palabras, la marca de nuestra circuncisión es que andamos en vida nueva, porque primeramente fuimos sepultados en Cristo por medio del bautismo y fuimos resucitados con Él mediante la fe en el poder de Dios para una vida nueva sin pecado. De este modo Dios nos incluyó en Él por medio de la circuncisión de Cristo. Entonces si la cuestión señalada por los falsos maestros era que los cristianos son incircuncisos Pablo ya disipo esa cuestión (fuimos circuncidados en Cristo), pero estos falsos maestros también añadían que los creyentes debían seguir sometidos al cumplimiento de normas y reglas morales para agradar a Dios y estar en paz con él por medio también de la intercesión de ángeles y entidades espirituales, porque los gentiles habían estado apartados de Dios y condenados por causa del pecado, legalmente debíamos morir como parte de un proceso judicial perfecto, había en expediente en nuestra contra, un acta que mostraba nuestra deuda y nuestra sentencia, allí estaban enumerados cada uno de nuestros pecados, era una lista de nuestros delitos, y quizás el cuestionamiento de estos falsos maestros era ¿De qué manera fue eliminada esa acta o expediente contra nosotros si los ángeles no nos ayudaron? ¿Cómo agradaría nuestra vida a Dios si no cumplimos su ley? Verso 14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz

Cuando un hombre contraía una deuda se convertía en deudor, y todas las cláusulas del préstamo (su tiempo de pago, los intereses y las penalidades por incumplimiento) se asentaban en un acta la cual era el instrumento legal con la cual se procedía en contra del deudor en caso de incumplimiento. Si la deuda no se cancelaba se procedía con la condena descripta en el acta; a veces eran puestos en prisión, otras se convertían en esclavos de su acreedor o debían entregar a sus hijos como forma de pago, pero si la deuda era cancelada el acta era tachada o borrada la tinta del papiro con aceite y de esta forma quedaba nula.

Pues bien, el pecado nos convirtió en deudores de Dios por no cumplir con sus estándares morales de vida, Dios ha prescripto su ley en cada ser humano, gentiles o judíos, a unos por medio de la ley escrita y a los otros por medio de la ley inscripta en sus corazones (Ro 2:14-16)de este modo la ley de Dios es el acta contra nosotrossu sentencia de muerte es irremediable, contrajimos una deuda tan grande que nos era imposible pagarla, sin embargo, Cristo tomo nuestra deuda y se la imputo a sí mismo a cambio de computarnos su vida perfecta y librarnos de toda condenación. Al morir en la cruz cancelo la totalidad de nuestra deuda y satisfizo la justicia divina, con su sangre borró la tinta de la lista de todos nuestros delitos registrados en los libros celestiales, tomó el acta que era contra nosotros y la clavó en la cruz. La lista de los delitos y la causa de un delincuente crucificado era clavada en la misma cruz, a Jesús le escribieron la causa de su condena y se la clavaron en su cruz (Mt 27:37), y de alguna manera todos nuestros delitos fueron también escritos ese día y clavados en esa cruz para que se cumpla toda sentencia sobre nosotros y morir juntamente con Él. En Cristo estoy completamente justificado y no necesito de más nada ni de más nadie.

Isaías 1:18 Vengan luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si sus pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos, si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.

Efesios 2:15 aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz

Gálatas 3:13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero),

Todos nuestros pecados fueron puestos en la cuenta de Cristo y clavados en la cruz del calvario, estamos a cuenta con Dios por medio de Cristo, por lo tanto, nadie puede acusarnos o señalarnos como deudores porque Cristo borro nuestra acta con su propia sangre. Al morir por nosotros le quito a toda potestad enemiga el derecho o la base para acusarnos, el pecado nos puso bajo el dominio del adversario (He 2:14-15) y bajo prisiones de muerte, pero Cristo al resucitar de los muertos nos liberto del poder de la muerte triunfando sobre ella una vez para siempre por medio de la cruz (Ef 4:8-10)Somos libres en Cristo, hemos muerto para la ley que nos condenaba, hemos sido exonerados de toda culpabilidad y deuda…

LA RELIGIÓN ES UN SEPULCRO BLANQUEADO
16 Por tanto, nadie les juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días sábados [días de reposo o festivos], 17 todo lo cual es sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo es de Cristo. 18 Nadie les prive de su [de ustedes] premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal, 19 y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios. 20 Pues si han muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si viviesen en el mundo, se someten a preceptos 21 tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques 22 (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? 23 Tales cosas tienen de hecho cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo, pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.

Toda la ley mosaica de forma absoluta, tanto en su parte ceremonial, como moral y espiritual ya fue cumplida por medio de Cristo y computada a nosotros en todas las direcciones, en obediencia por medio de la vida perfecta de Cristo y en condenación por medio de la muerte de Cristo, en otras palabras, no le debemos nada a la ley mosaica, Cristo nos libertó de ella. La ley solo tiene validez mientras una persona vive, pero muerta la persona la ley ya no tiene vigencia ni autoridad sobre un cadáver, y nosotros por medio de Cristo hemos muerto para la ley, de modo que ya no estamos confinados bajo la autoridad de ella.

Romanos 7:4 Así también ustedes, hermanos míos, han muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que sean de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
6 Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.

No se le puede pedir a una persona muerta que guarde el día de reposo, no se le puede pedir a un cadáver que se restringa a una dieta alimenticia, ¡hemos muerto para la ley! por lo tanto hemos sido libertados de sus demandas, ahora vivimos bajo el régimen y autoridad del Espíritu, nadie puede imponernos restricciones alimenticias, ordenanzas de guardar los días sábados, días de fiesta como la pascua o pentecostés e imponernos reglas y ritos de culto.

Romanos 6:6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.

2°Corintios 5:17 De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es las cosas viejas pasaron he aquí todas son hechas nuevas.

Los falsos maestros de aquel tiempo enseñaban que la fe en Cristo no era suficiente para alcanzar la plenitud y por lo tanto se precisaba de ciertas normas de vida religiosa y de otros mediadores o intercesores para acercarse a Dios y vivir en plenitud con él, afectando una falsa humillación buscando mostrarse más humildes que los cristianos e indignos de Dios por lo que justificaban su culto a los ángeles como mediadores, sin embargo, Pablo rebate toda cuestión religiosa y pagana.

Tristemente hoy estamos peor, pues a la fecha se han multiplicado las religiones y hay para todos los gustos, desde los liberales hasta los ortodoxos, cada uno con sus ritos y costumbres religiosas; están los adventistas del séptimo día que imponen ciertas restricciones alimenticias y observancia del día sábado, supeditado a ciertas visiones de su falsa profeta Elena de White (el único alimento que debemos comer es Cristo quien nos concederá el verdadero reposo eterno), los católicos con un sinfín de mediadores entre ángeles, santos y beatos y la imposición del celibato para sus pervertidos ministros (el único mediador entre Dios y los hombres es Jesús el Cristo), los mormones con las falsas visiones de José Smith y su prohibición de tomar café y aun dentro del cristianismo mismo existen ciertas imposiciones de guardar días festivos como la pascua (Cristo es nuestra pascua), navidad, y ciertas reglas religiosas como obligación de usar velo, no teñirse el cabello, dejarse la barba, no usar tecnología, hacer ayuno una vez por semana, tales reglas tienen reputación de una vida devota y santa, pero no tienen ningún valor contra los apetitos de la carne, y cada uno de nosotros aquí sabemos eso por experiencia propia.

La religión es un conjunto de prohibiciones que encarcela a los hombres en una imagen de seuda moralidad y falsa santidad, con un corazón totalmente corrompido y lleno de maldad, envidia, celos, avaricia y malos pensamientos, de alguna manera la religión es como un hilo de lana tratando de amarrar a un pervertido violador, asesino y ladrón que habita dentro nuestro, al final siempre va a fracasar, tarde o temprano nuestro corazón explotará y toda esa naturaleza pecaminosa carnal saldrá como un animal hambriento. La religión solo es apariencia, nos convierte en sepulcro blanqueado, hermoseado solo por fuera, pero por dentro todo putrefacto y hediondo, no necesitamos una nueva religión para alcanzar la plenitud en Dios, solo necesitamos de Cristo, la perfección está en Él, debemos sumergirnos en Él.

Toda la religión judía del antiguo pacto con todo el aparato de leyes, ceremonias, ritos y normas de culto, eran tan solo la sombra, la proyección de Cristo quien es la realidad concreta y palpable de todas las cosas; Romanos 10:4 porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree… Y si en Cristo tenemos lo real ¿con que fin seguimos mirando y ocupándonos en la sombra?

Hebreos 10:1 Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.

LAS IMPLICACIONES Y EVIDENCIAS DE HABER RESUCITADO EN CRISTO
Colosenses 3:1 Si, por lo tanto, han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Pongan la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra3 Porque han muerto, y su [de ustedes] vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, su [de ustedes] vida, se manifieste [muestre, de a conocer], entonces ustedes también serán manifestados con él en gloria.

Recuerdo en una ocasión haber visto un video de un hombre llamado Ray Confort impartiendo su evangelismo comenzaba con esta pregunta a cada persona que entrevistaba —¿has nacido de nuevo? — Y la mayoría de los norteamericanos de raíces protestantes no vacilaban en contestar —claro que sí— sin embargo, su atuendo y forma de hablar decía todo lo contrario, y con esto quiero decir que si de verdad hemos nacido de nuevo nuestra vida debe dar evidencia de que eso es cierto. No puedo simplemente decir que soy nueva criatura en Cristo y seguir el mismo patrón de vida que los demás, a esto mismo se refiere Pablo en este pasaje, Si han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Pongan la mirada en las cosas de arriba y no en las de la tierra. Porque hemos muerto al formato de vida terrenal y nuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

Pablo escribe en su carta a los gálatas “Con Cristo «estoy juntamente crucificado,» y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí” (Ga 2:20). Y en su carta a los romanos escribe: Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva (Ro 6:4)Si decimos que hemos resucitado en Cristo la evidencia concreta de esa resurrección es la vida de Cristo reproduciéndose en nosotros, ¿de qué manera? pensando en las cosas celestiales de arriba, poniendo nuestra mirada y centrando todos nuestros pensamientos en aquellas cosas que están en Cristo, no debemos olvidar que fuimos resucitados para heredar un reino en los cielos, por lo tanto nuestros años en este mundo son nuestro peregrinaje a lo celestial, nuestro norte ahora es arriba, nuestra brújula ahora apunta hacia los cielos, en donde de aquí a un tiempo estaremos para vivir eternamente con Cristo.

Hebreos 13:14 porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la por venir.

Filipenses 3:20 Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesús el Cristo

Busquemos las cosas de arriba… Buscar es un trabajo, buscar es nuestra responsabilidad, Jesús mismo dijo; Busquen primeramente el reino de Dios y su justicia… (Mt 6:33)que nuestra cuenta este saldada por medio de la suficiencia de Cristo no nos convierte en ociosos, antes trabajábamos por lograr lo que era imposible alcanzar por medios propios, pero ahora estando ya en Cristo debemos ocuparnos de crecer en Él por medio de la gracia de su Espíritu. Si por medio de la obra de Cristo fuimos desconectados del mundo, ahora por medio de su Espíritu debemos conectarnos a la eternidad gloriosa de Cristo en los cielos, nuestra vida está escondida allí como una semilla plantada (escondida) en Cristo, de modo que cuando Cristo se manifieste en aquel día glorioso nosotros seremos manifestados con Él en gloria.

5 Hagan morir, por lo tanto, lo terrenal en ustedes: fornicación [inmoralidad sexual], impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría 6 cosas por las cuales la ira [furia] de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 7 en las cuales ustedes también anduvieron en otro tiempo cuando vivían en ellas. 8 Pero ahora dejen también ustedes todas estas cosas: ira [furia], enojo, malicia, injurias [calumnias, blasfemias], palabras deshonestas de su [de ustedes] boca. 9 No mientan los unos a los otros, habiéndose despojado del viejo hombre con sus hechos, 10 y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, 11 donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, esclavo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.

La regeneración de nuestro corazón y nuestra mente no es algo que ocurre en un instante y de forma inmediata en cuanto nos convertimos a Cristo, si bien todos nuestros pecados fueron tratados en la cruz del calvario no así nuestra naturaleza pecadora la cual es tratada por el Espíritu Santo que viene a morar en nosotros y nos acerca a la santidad, pero es un trabajo progresivo y continuo, Pablo escribe; (verso 10) el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, esto implica que el cristiano batallará aun con su naturaleza caída hasta que ésta sea completamente subordinada a la voluntad de Cristo.

Aquí se nos dice claramente que debemos matar todo lo que aun pertenece a lo terrenal en nosotros, pecados de “inmoralidad sexual o fornicación” lo cual es un pecado muy peligroso que acarrea muchas consecuencias, “impurezas”“pasiones desordenadas y  malos deseos” lo cual tienen que ver con un corazón sucio o inmundo Jesús dijo en Marcos 7:21 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones [inmoralidades sexuales], los homicidios, 22 los robos [hurtos], las avaricias, las maldades, el engaño, la insolencia [conducta libertina y descarada], la envidia, la maledicencia [calumnia, blasfemia], la soberbia, la insensatez… “avaricia” que es idolatría, generalmente asociamos la avaricia con el amor excesivo al dinero, sin embargo la avaricia abarca también la codicia o deseo desenfrenado de querer tener más de lo que sea, de este modo nos conduce a la idolatría sirviéndonos a nosotros mismos. Todos estos pecados deben ser aniquilados en nosotros, debemos matar estas cosas:

Efesios 5:3 Pero fornicación [inmoralidad sexual] y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre ustedes, como conviene a santos 4 ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias. 5 Porque saben esto, que ningún fornicario [inmoral sexual], o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.

Esta clase de pecados era el pasado de todo creyente, pero ya hemos muerto al pecado y el pecado murió para nosotros, mientras estábamos en el mundo acarreábamos la ira de Dios, pero por medio de Cristo esa copa paso de nosotros y fue puesta en Cristo.

Por un lado, Pablo presenta una lista de pecados que deben estar bien muertos en nosotros y que operaban en nuestra carne y en nuestra mente, y por otro lado manda despojarnos de otros pecados que operan en nuestro carácter y conducta: “ira” enojo que opera en el corazón y que lleva a tener arranques de ira descontrolados lo cual es malo para todo cristiano ya que el apóstol Santiago nos escribe; Santiago 1:19 Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse 20 porque la ira [furia] del hombre no obra la justicia de Dios. “malicia” como deseo de hacerle algo malo a otro, “injurias” lo cual todo concluye en calumnia y blasfemia, “palabras deshonestas” que tiene que ver con insultos y todo tipo de lenguaje inapropiado.

Del mismo modo que una persona se despoja de la ropa sucia así el cristiano debe despojarse de los harapos sucios y andrajosos de una conducta antigua. Se nos manda despojarnos de estos malos hábitos y vestirnos del nuevo hombre, del nuevo carácter y conducta de Cristo en nosotros, y esto es una analogía que tiene que ver con nuestra identidad, por ejemplo: las personas de afuera llevan el atuendo correspondiente a su profesión, un policía no se viste igual que un plomero y un piloto de avión no se viste como un deportista, sino que cada profesión conlleva el atuendo que lo identifica, del mismo modo los cristianos debemos vestirnos acorde a nuestra nueva identidad y profesión en Cristo. Nos despojamos del atuendo del hombre pecador y nos vestimos de Cristo.

12 Vístanse, por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia 13 soportándose unos a otros, y perdonándose unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo les perdonó, así también háganlo ustedes. 14 Y sobre todas estas cosas vístanse de amor, que es el vínculo perfecto. 15 Y la paz de Dios gobierne en sus [de ustedes] corazones, a la que asimismo fueron llamados en un solo cuerpo y sean agradecidos16 La palabra de Cristo more en abundancia en ustedes, enseñándose y exhortándose unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en sus [de ustedes] corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. 17 Y todo lo que hacen, sea de palabra o de hecho, háganlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

El pasaje anterior enumero la lista de las cosas que no debemos vestir, en este último pasaje se enumera la lista de lo que SI debemos vestir, lo cual son las evidencias concretas y prácticas de que hemos resucitado en Cristo y andamos en vida nueva. Nuestra transformación interna dará como resultado una buena conducta externa. En contraposición con la lista anterior que comienza con ira esta comienza con entrañable misericordia, y es una lista compuesta de dúos de virtudes que se relacionan entre si y coexisten en el cristiano.

a) Entrañable misericordia y bondad; la palabra “entrañable” hace referencia a algo que proviene de nuestras entrañas, desde muy adentro, esto significa que la misericordia debe ser algo que debemos forjar dese nuestro interior y que fluye hacia afuera en forma de bondad, o sea; la misericordia es un fruto que se forja en nuestro interior (desde las entrañas, desde el corazón Fil 2:1) y aflora hacia el exterior en forma de bondad. Estas virtudes siempre van a estar unidas: Efesios 4:32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiososperdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Necesitamos vestirnos de Misericordia en lo interior y de Bondad en lo exterior.

b) Humildad y mansedumbre; del mismo modo que el dúo de palabras anterior la humildad es un fruto que se forja en nuestro interior y la mansedumbre es aquello que aflora hacia lo exterior, no puede haber mansedumbre sin que haya humildad interior, porque para ser manso en lo exterior se necesita haber derrotado en lo interior el orgullo carnal y el egoísmo y haber revestido el corazón de verdadera humildad (Fil 2:3). La humildad es una conducta del alma, y la mansedumbre tiene que ver con nuestro carácter, con nuestro temperamento; Efesios 4:2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amorJesús mismo va a decir de Él: Mateo 11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas… Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes… Necesitamos vestirnos de Humildad en lo interior y Mansedumbre en lo exterior.

c) Paciencia y PerdónNuevamente, la paciencia se forja desde lo interior y el perdón aflora hacia lo exterior. La definición de paciencia es la capacidad del alma de padecer, gramaticalmente paciencia es un compuesto de dos palabras que tiene que ver con; “alejado de la ira” o “lento para la ira”… En virtud de esto podríamos decir que Dios nos pide de manera directa que “seamos lentos para la ira”, que no nos enojemos con facilidad, sino que controlemos ese sentimiento en nosotros. Seamos lentos para enojarnos, pronto para escuchar y lentos para hablar. “Perdón” tiene que ver con gracia, con algo que se da gratis, con algo que se da sin pedir nada a cambio. Colosenses 3:13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotrosNecesitamos vestirnos de Paciencia en lo interior y Perdón en lo exterior.

d) El Amor. Pero el cinturón que une todas estas virtudes es el amor, que es el vínculo perfecto, pues como Pablo se lo escribe a los corintios, si no tengo amor nada soy (1°Co 13).

Y finalmente si hemos resucitado con Cristo parte de esa evidencia es que su palabra, sus enseñanzas van a morar en nosotros, esto no significa que debemos andar con una biblia bajo el brazo sino con sus enseñanzas impregnadas en nuestra mente y corazón de modo que seamos dominado por ellas. Porque también de este modo nuestras alabanzas serán con entendimiento, con sabiduría, entonando salmos e himnos y cánticos espirituales para dar gloria al Señor, y así todo lo que hagamos sea de palabra o de hecho lo haremos para la gloria de Dios.

Conclusión
Entonces, con todo lo que hemos dicho, debemos entender que la plenitud de la vida cristiana está solamente en Cristo, no hay lugar para el legalismo, para el misticismo ni mucho menos para el sincretismo de visiones y cosas semejantes. Pero a su vez, vivir en plenitud con Cristo tiene evidencias concretas de una vida nueva. Que estemos plenos en Él significa que hemos muerto, hemos sido vaciados y Dios nos ha llenado con la vida de Cristo lo cual se evidencia por medio de nuestro carácter… Romanos 13:14 sino vístanse del Señor Jesús, el Cristo, y no provean para los deseos de la carne… Deberíamos vestir a Cristo de tal modo que cuando las personas nos vean solo vena a Cristo.


Gracia y paz del Señor Jesús el Cristo. –

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