martes, 4 de junio de 2019

07 - LA CONVERSIÓN DE SAULO DE TARSO


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MENSAJE DOMINGO 13/11/2016

Por el Hno. Santiago


INTRODUCCIÓN
Como habíamos expresado en un principio, el libro de los Hechos, fue escrito para explicar como se expandió el Evangelio por todo el mundo, en cumplimiento perfecto de lo declarado por el Señor Jesús (Hch 1:8).
Lucas describe los Hechos como consecuencias de la inserción del Espíritu Santo, es decir el Espíritu del Señor Jesús en los apóstoles, posteriormente en diáconos y colaboradores para cumplimentar la tarea de expandir la Salvación de los hombres mediante la Santificación del Espíritu, que en la practica significaba y significa la asimilación de una Nueva Cultura Espiritual. Cultura que provocó una serie de efectos que los religiosos judíos no toleraron y reaccionaron mediante violentas persecuciones y asechanzas contra los cristianos; Y aún más, con mentiras y falsas declaraciones denunciaron a los cristianos ante las autoridades romanas como una secta revolucionaria (la de los nazarenos Hch 24:5) en contra de Roma.

Y la historia que nos toca relatar es la historia de un perseguidor acérrimo de los cristianos, que se convirtió en cristiano. Esto es genial, visto de manera táctica; Porque Dios tomó al principal perseguidor de la Iglesia y lo convirtió en uno de los predicadores más importante e impactante de la historia cristiana.

Esta es la historia de Saulo de Tarso, cuya conversión esta relatada tres veces a lo largo del libro de los Hechos (Hch 9:1-31; 22:6-21; 26:9-23), cada una aportando detalles significativos. La primera como hecho histórico, la segunda como testimonio de Pablo mismo en su defensa ante el pueblo judío y la tercera frente a gobernadores y reyes de Israel (Lc 21:12).

Nuestra intención será explicar los hechos relatados con aportes históricos en tiempo y lugar, haciendo uso de testimonios bíblicos (Ga 1:11 – 2:10)  y armonizándolos para tener un mejor contexto.

MARCO HISTÓRICO
Corre el año 34 dC, y la predicación cristiana ha generado muchísimos creyentes. Las autoridades religiosas judías están furiosas con los apóstoles de Jesús, porque a pesar de sus amenazas ellos siguen predicando el Evangelio. Y tanto saduceos como fariseos se sienten amenazados por la nueva cultura y al ver que su número crecía deciden exterminar a todos los que se han convertido en cristianos; Y por esta causa  los denuncian a las autoridades romanas a fin de obtener permisos para perseguirlos e inclusive matarlos.
Entre todos ellos, un devoto fariseo se ofrece para liderar la persecución, su nombre es Saulo, un joven de aproximadamente unos 28 a 30 años que estuvo presente cuando asesinaron a Esteban y como bien dice las Escritura "consentía" es decir aprobaba estando de acuerdo con la muerte de los cristianos.

¿Quién era Saulo?

Hechos 22
Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Dios, como hoy lo son todos ustedes.

Filipenses 3
circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreosen cuanto a la ley, fariseo;

Primeramente "Saulo" es un nombre helenizado derivado del hebreo "Saúl (Shaul)" , que etimológicamente significa  "pedido a Dios".
En griego Saulov   Código MAB: 3936     Codigo Strong: G4569           Pronunciación: sablos

Como hemos leído, Saulo era judío, de la tribu de Benjamín, nacido entre el 4 y el 10 dC en Tarso de Cilicia. Hijo de un reconocido fariseo, criado en lo estricto de la ley "a los pies de Gamaliel"; Eso significaba que pertenecía a la escuela más prestigiosa de los doctores de la ley. Gamaliel era un reconocido doctor miembro del sanedrín a quien todo el pueblo veneraba (Hch 5:34). Según la dudosa tradición de los judíos Gamaliel era nieto de Hillel un reconocido fariseo liberal que instauró el primer sistema educativo religioso en Judea.
Saulo era un devoto de la ley, celoso de las costumbres y tradiciones judías, creía fervientemente en la religión judía y se consideraba privilegiado servidor de Dios.

A su vez Saulo gozaba de otra gran ventaja, era ciudadano romano.
Hechos 21
39 Entonces dijo Pablo: Yo de cierto soy hombre judío de Tarsociudadano de una ciudad no insignificante de Cilicia; pero te ruego que me permitas hablar al pueblo.

Hechos 22
27 Vino el tribuno y le dijo: Dime, ¿eres tú ciudadano romano? El dijo: Sí. 28 Respondió el tribuno: Yo con una gran suma adquirí esta ciudadanía. Entonces Pablo dijo: Pero yo lo soy de nacimiento. 29 Así que, luego se apartaron de él los que le iban a dar tormento; y aun el tribuno, al saber que era ciudadano romano, también tuvo temor por haberle atado.

¿Cómo era eso posible?
Saulo no era romano, era ciudadano romano, y de nacimiento. Evidentemente los padres de Saulo, pertenecían a una comunidad judía en Tarso de Cilicia, posiblemente comerciantes de una gran metrópolis.
Cilicia (lo que es actualmente la costa sur de Turquía o Asia menor) era una región de 16 grandes ciudades heterogéneas semigriegas y de habla griega que fueron dominadas por el general romano Pompeyo desde el 67 aC. Al ver el potencial de su comercio, decidieron convertirlas en ciudades romanas, entre ellas a Tarso, con privilegios de nacionalizar a los principales comerciantes, entre ellos a los padres o abuelos de Saulo (65 al 60 aC); Y por ley romana la ciudadanía se otorgaba automáticamente a todos los hijos del matrimonio legalizado.

Gozar de la ciudadanía romana le permitía a Saulo tener ciertos derechos y privilegios en cualquier lugar del imperio. Podía viajar con comodidad y sin demoras, tenía completa franquicia (sin necesidad de mucho papeleo), podía hospedarse en las mejores posadas, estaba exento de impuestos locales y no se sujetaba a leyes provinciales. Podía adquirir bienes y tierra en cualquier parte del imperio y negociar o hacer su propio negocio en cualquier lugar. En el ámbito social podía aspirar a puestos gubernamentales, representación política, etc.
En caso de ser acusado de un crimen o delito, no podía ser azotado sin previo juicio, y podía apelar a tribunales romanos o aún ante el mismo Cesar..
En el libro de los Hechos podemos ver que Saulo usó de su derecho romano en tres ocasiones. Cuando fue encarcelado ilegalmente en Filipo (Hch 16:37-39); Otra vez estando en Jerusalén informó ser ciudadano romano para evitar ser azotado (Hch 22:25-28), finalmente cuando vio que los judíos querían matarle apeló al tribunal romano ante Cesar (Hch 25:10-12).

Se ha estimado que la familia de Saulo tenía grandes aspiraciones con él; Muy posiblemente Saulo haya sido abogado o cuasi abogado y se preparaba para representar al pueblo judío en la misma Roma.
El Sanedrín estaba muy conforme con él y para acelerar su carrera política, le dieron la autoridad para sofocar el movimiento cristiano con la caratula de favorecer a Roma y así llegar con ciertos créditos al concilio romano.
Los emperadores de aquella época buscaban la "paz y seguridad" en todo su imperio, y para ello convocaban a todos los representantes de los reinos para establecer un código civil mancomunado. Para esto, la preparación de Saulo era excelente y habría se ser recibido en Roma con mucha pompa y honra, esperando los judíos que la ley de Dios se reflejase en la ley romana.
Pero, sin embargo la historia fue totalmente diferente. Miremos con atención la conversión de Saulo y las consecuencias de dicha conversión.

LA CONVERSIÓN DE SAULO

Año 35 dC
Hechos 26
Yo ciertamente había creído mi deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret; 10 lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos de los santos, habiendo recibido poderes de los principales sacerdotes; y cuando los mataron, yo di mi voto. 11 Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras.
12 Ocupado en esto, iba yo a Damasco con poderes y en comisión de los principales sacerdotes,

Hechos 9
Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, 2 le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. 3 Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo;

Hechos 26
13 cuando a mediodía, oh rey, yendo por el camino, vi una luz del cielo que sobrepasaba el resplandor del sol, la cual me rodeó a mí y a los que iban conmigo.

Hechos 9
y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? 5 El TM [el Señor] dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; TR [dura cosa te es dar coces contra el aguijón. 6 El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer].

Hechos 26
14 Y habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebrea: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón. 15 Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. 16 Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti,

Hechos 22
Yo entonces respondí: ¿Quién eres, Señor? Y me dijo: Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues. 9 Y los que estaban conmigo vieron a la verdad la luz, y se espantaron; pero no entendieron la voz del que hablaba conmigo. 10 Y dije: ¿Qué haré, Señor? Y el Señor me dijo: Levántate, y ve a Damasco, y allí se te dirá todo lo que está ordenado que hagas. 11 Y como yo no veía a causa de la gloria de la luz, llevado de la mano por los que estaban conmigo, llegué a Damasco.

Hechos 9
Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie. 8 Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, 9 donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.
10 Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. 11 Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, 12 y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista. 13 Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; 14 y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. 15 El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; 16 porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre. 17 Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo. 18 Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado. 19 Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco.

Hechos 22
12 Entonces uno llamado Ananías, varón piadoso según la ley, que tenía buen testimonio de todos los judíos que allí moraban, 13 vino a mí, y acercándose, me dijo: Hermano Saulo, recibe la vista. Y yo en aquella misma hora recobré la vista y lo miré. 14 Y él dijo: El Dios de nuestros padres te ha escogido para que conozcas su voluntad, y veas al Justo, y oigas la voz de su boca. 15 Porque serás testigo suyo a todos los hombres, de lo que has visto y oído. 16 Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre.

Gálatas 1
11 Mas les hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; 12 pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo. 13 Porque ya han oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba; 14 y en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres. 15 Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, 16 revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre, 17 ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo; sino que fui a Arabia, y volví de nuevo a Damasco.

Año 36 dC
Hechos 9
20 En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era el Hijo de Dios. 21 Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían: ¿No es éste el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes? 22 Pero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía a los judíos que moraban en Damasco, demostrando que Jesús era el Cristo.

Año 38 dC
Hechos 9
23 Pasados muchos días, los judíos resolvieron en consejo matarle; 24 pero sus asechanzas llegaron a conocimiento de Saulo. Y ellos guardaban las puertas de día y de noche para matarle. 25 Entonces los discípulos, tomándole de noche, le bajaron por el muro, descolgándole en una canasta.
26 Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo. 27 Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado, y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús. 28 Y estaba con ellos en Jerusalén; y entraba y salía,

Gálatas 1
18 Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro, y permanecí con él quince días; 19 pero no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo el hermano del Señor.

Hechos 26
20 sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.

Hechos 9
29 y hablaba denodadamente en el nombre del Señor, y disputaba con los griegos; pero éstos procuraban matarle. 30 Cuando supieron esto los hermanos, le llevaron hasta Cesarea, y le enviaron a Tarso.

Hechos 22
17 Y me aconteció, vuelto a Jerusalén, que orando en el templo me sobrevino un éxtasis. 18 Y le vi que me decía: Date prisa, y sal prontamente de Jerusalén; porque no recibirán tu testimonio acerca de mí. 19 Yo dije: Señor, ellos saben que yo encarcelaba y azotaba en todas las sinagogas a los que creían en ti; 20 y cuando se derramaba la sangre de Esteban tu testigo, yo mismo también estaba presente, y consentía en su muerte, y guardaba las ropas de los que le mataban. 21 Pero me dijo: Ve, porque yo te enviaré lejos a los gentiles.

Hechos 26
21 Por causa de esto los judíos, prendiéndome en el templo, intentaron matarme.
22 Pero habiendo obtenido auxilio de Dios, persevero hasta el día de hoy, dando testimonio a pequeños y a grandes, no diciendo nada fuera de las cosas que los profetas y Moisés dijeron que habían de suceder: 23 Que el Cristo había de padecer, y ser el primero de la resurrección de los muertos, para anunciar luz al pueblo y a los gentiles.

Hechos 26
17 librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, 18 para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.

Año 39 dC
Gálatas 1
21 Después fui a las regiones de Siria y de Cilicia, 22 y no era conocido de vista a las iglesias de Judea, que eran en Cristo; 23 solamente oían decir: Aquel que en otro tiempo nos perseguía, ahora predica la fe que en otro tiempo asolaba. 24 Y glorificaban a Dios en mí.

Hechos 9
31 Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo.

Esta es la historia de Saulo, que después de su conversión, cambió hasta su nombre, Saulo es Pablo, y su nombre es un misterio (Hch 13:9), algunos estiman que significa "pequeño", también puede ser "cesación", no sabemos quien le haya puesto este nombre, solo sabemos que cuando el Señor opera en uno, hasta el nombre le cambia.

Este es el hombre que de pensar que servía a Dios, se dio cuenta de que realmente estaba luchando contra Dios, y muy arrepentido de haber encerrado y maltratado a muchos santos, dio su vida a la Verdadera causa Cristiana

Este es el hombre que dijo:

Filipenses 3
8Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,

Gálatas 2
20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

1 Corintios 15
8y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. 9Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. 10Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo. 11Porque o sea yo o sean ellos, así predicamos, y así habéis creído.

1 Corintios 4
11Hasta esta hora padecemos hambre, tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados, y no tenemos morada fija. 12Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos. 13Nos difaman, y rogamos; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho de todos.

En su último relato de su conversión, siendo Pablo de unos 55 años, está en cadenas hablando del Evangelio en medio de reyes, y no se avergüenza, antes bien está firme, consolado de ser partícipe de la Obra más grande de Dios, el Evangelio del Señor Jesús.

Hechos 26
24 Diciendo él estas cosas en su defensa, Festo a gran voz dijo: Estás loco, Pablo; las muchas letras te vuelven loco. 25 Mas él dijo: No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo palabras de verdad y de cordura. 26 Pues el rey sabe estas cosas, delante de quien también hablo con toda confianza. Porque no pienso que ignora nada de esto; pues no se ha hecho esto en algún rincón. 27¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees. 28 Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano. 29 Y Pablo dijo: ¡Quisiera Dios que por poco o por mucho, no solamente tú, sino también todos los que hoy me oyen, fueseis hechos tales cual yo soy, excepto estas cadenas!

Esta es la historia del gran perseguidor convertido en el mejor defensor del Evangelio; Debemos seguir su ejemplo.

1 Corintios 11
Sean imitadores de mí, así como yo de Cristo.





La Paz del Señor Jesús

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