martes, 4 de junio de 2019

26 - LA TRAICIÓN Y LA NEGACIÓN



MENSAJE DOMINGO 21/08/2016

Por el Hno. Santiago


Introducción
Dentro de las muchas enseñanzas que podemos extraer de los Evangelios, inclusive de situaciones ocurridas en los últimos días de Jesús, decidimos destacar y hablar de dos reacciones negativas que han tenido dos de los discípulos que han sido considerados por muchos como polos opuestos entre sí.

Hablaremos en esta oportunidad de la traición de Judas y de la negación de Pedro.

La Traición de Judas
Vamos a hablar primeramente de Judas

Mateo 26
20 Cuando llegó la noche, se sentó a la mesa con los doce. 21 Y mientras comían, dijo: De cierto les digo, que uno de ustedes me va a entregar. 22 Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor? 23 Entonces él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ése me va a entregar. 24 A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido. 25 Entonces respondiendo Judas, el que le entregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Le dijo: Tú lo has dicho.

Interlineal Mateo 26
21 και-Y εσθιοντων-comiendo αυτων-de ellos ειπεν-dijo αμην-(de cierto)/(verdaderamente)/así es/amén λεγω-digo/estoy diciendo υμιν-a ustedes οτι-que εις-uno εξ-de/del/procedente de υμων-ustedes παραδωσει-entregará με-a mí

Juan 13
21 Habiendo dicho Jesús esto, se conmovió en espíritu, y declaró y dijo: De cierto, de cierto les digo, que uno de ustedes me va a entregar. 22 Entonces los discípulos se miraban unos a otros, dudando de quién hablaba. 23 Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús. 24 A éste, pues, hizo señas Simón Pedro, para que preguntase quién era aquel de quien hablaba. 25 El entonces, recostado cerca del pecho de Jesús, le dijo: Señor, ¿quién es? 26 Respondió Jesús: A quien yo diere el pan mojado, aquél es. Y mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón. 27 Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo más pronto. 28 Pero ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué le dijo esto. 29 Porque algunos pensaban, puesto que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta; o que diese algo a los pobres. 30 Cuando él, pues, hubo tomado el bocado, luego salió; y era ya de noche.

Lucas 22
48 Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre?

Interlineal Lucas 22
48 ο-El δε-pero/(y)/(sin embargo)/(por otro lado) ιησους-Jesús ειπεν-dijo αυτω-a él ιουδα-Judas φιληματι-¿A beso τον-a el υιον-Hijo του-de el ανθρωπου-hombre παραδιδως-estás entregando?

El vocablo clave aquí es

paradi;dwmi Código MAB: 3310 - Código Strong: G3860
- Pronunciación: paradídomi
Diccionario MAB:  entregar, traicionar, transmitir una tradición, apresar, permitir

Según lo leído, la traición de Judas había consistido en delatar y entregar personalmente a Jesús a las autoridades religiosas judías.
¿Porqué lo hizo?
Pues las respuestas son varias. Por lo general se sugiere primeramente que proféticamente así estaba determinado.

Salmos 41
Aun el hombre de mi paz [mi íntimo amigo], en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, Alzó contra mí el calcañar [talón].

La profecía es cierta, pero ni Judas sabía que eso se iba a cumplir en él. ¿Escogió Judas la profecía? o la profecía lo escogió a él?
Desde el punto de vista humano, Judas decidió por sí mismo entregar al Señor Jesús, de hecho muchos querían matar a Jesús (Jn 7:30; 8:20), pero solamente uno fue entregado a Satanás para alcanzar tal cometido, y ese fue Judas.
Decimos esto, porque hay que entender que antes de que Satanás entrara en Judas, este ya había decidido entregarle, ya había hablado con las autoridades religiosas y hasta había acordado 30 (treinta) piezas de plata. Entonces la traición no fue algo impuesta, fue algo que se le permitió hacer.

Proverbios 16
1 Del hombre son las disposiciones del corazón; Mas de Jehová es la respuesta de la lengua.

Habiendo aclarado esto, entonces nos podemos concentrar o tratar de entender los motivos que llevaron a Judas a traicionar al Señor Jesús.
Judas Iscariote, hijo de un tal Simón (Jn 6:71) fue seguidor de Jesús y escogido como uno de los doce discípulos (Mr 3:19), sabiendo Jesús que era él el que había de entregarle (Jn 6:70).
¿Qué hacía Judas en el grupo?. Judas se encargaba de la administración económica y de velar por ciertos intereses públicos (dar limosnas, ayudas a los pobres, etc), él llevaba “la bolsa” (Jn 13:29), eso implica que se encargaba de hacer las compras, buscar hospedaje, considerar gastos y esa clase de cosas y es más que claro que tenía capacidad para hacerlo, pero su corazón era ladrón (Jn 12:6).

Analicemos, Judas estuvo con Jesús, escuchó a Jesús, creyó, se bautizó, fue elegido por Jesús, predicó, vio milagros, hizo milagros, quizás estaba sorprendido, pero esto no llenaba ni sustituía el verdadero designio de su corazón. A Judas le gustaba el dinero, la vida fácil, quería tener el control, quería poder, y evidentemente el Evangelio no pudo llenar ese vacío que quedaba por su amor al dinero; El Evangelio no le alcanzó para derrotar su más profunda y oscura ambición personal.
De acuerdo a lo descrito bíblicamente, nos permitimos conjeturar, ¿Qué esperaba Judas de Jesús?. Si Jesús es el Mesías, el Rey de Israel, obviamente Judas se postulaba para contador y administrador del Palacio o Reino Venidero; Judas estimaba que después de que coronen a Jesús, él recibiría un excelente posición con un excelente salario y un excelente estilo de vida para él; Judas consideraba que servir al Señor era la puerta a la prosperidad económica en este mundo, de hecho hasta el día de hoy muchos líderes religiosos estiman lo mismo. Pero Judas observó que estar con Jesús era dormir en hospedajes baratos, a veces en los montes o montañas o en el campo, seguir a Jesús era andar a pie casi todo el tiempo, Jesús no usaba carro, no montaba caballo o camello, todos sabemos que montó sobre un asno para entrar a Jerusalén; Para peor Jesús hacía los milagros de manera gratuita, sin cobrar un solo centavo, luego se la pasaba predicando hasta el anochecer y cada vez que Jesús enviaba a los discípulos a hacer lo mismo debían también hacerlo gratuitamente (Mt 10:8)…, en fin, la cuestión es que Judas no halló lo que realmente estaba buscando y se decepcionó y ya en el tercer año comenzó a buscar la manera de entregarle y recuperar algo de dinero después de haberle servido tanto tiempo.

Hay un detalle bíblico que destaca el carácter de Judas, porque este es quien dijo a Jesús días antes de su crucifixión:
¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres?” (Jn 12:5)
Pero, ¿porqué lo dijo?: Judas mostró su gran eficacia (como hábil contador) por conocer de precios, números y valores y mostró también su conocimiento eficaz para justificar su pretensión y con esas palabras enredó a otros que hallaron apropiada las palabras de este ambicioso ladrón (Mt 26:8-9). Justificaba el dinero para los pobres la actitud de Judas?.

Pues bien, meditamos en esto, porque es muy importante considerar lo que está pasando actualmente en las congregaciones. Porque ese espíritu traicionero de Judas sigue en la actualidad y está liderando muchas congregaciones: ¿Cuantos falsos ministerios se levantan y usan este mismo principio ambicioso y traicionero para beneficio personal? Cuantos que de la misma manera y con el mismo corazón de Judas emprenden con gran esfuerzo y arrastran a otros con palabras fingidas a hacer cosas tales como campañas milagrosas, show cristianos, comedores, fundaciones de asistencia social, etc buscando cualquier pretexto para justificarse en "el amor al prójimo" cuando muy adentro piensan en el provecho que pueden sacar de ello para un estilo de vida basada en la ambición, en una vida que consiste en vivir de esa “bolsa” por la que no trabaja? Recogen y dan pero se quedan con la mejor y mayor parte y se enriquecen abiertamente en presencia de todos. Esta es la razón por la que muchas congregaciones son extraviadas de la fe, para seguir el mismo camino de Judas.

Al final Judas traiciono a Jesús entregándolo por unas treinta piezas de plata.
Su arrepentimiento no le alcanzó y su fin amargo fue la horca.

El lucro ha sido siempre y es el motor que anima el corazón de los supuestos “cristianos” ambiciosos a emprender falsos ministerios. Cuando se trata de dinero, la avidez se posesiona como el mismo satanás y las pasiones más oscuras y profundas (música, fama, popularidad, reconocimiento) se justifican como servicios al Señor cuando a la verdad solo muestran su amor por “la bolsa”. Es triste ver sobre todo en la juventud a los pobres ignorantes ser arrastrado por este pensamiento y utilizados para comercializar.
Ya desde la antigüedad se decía:

Miqueas 3
10 que edifican a Sion con sangre, y a Jerusalén con injusticia. 11 Sus jefes juzgan por cohecho, y sus sacerdotes enseñan por precio, y sus profetas adivinan por dinero; y se apoyan en Jehová, diciendo: ¿No está Jehová entre nosotros? No vendrá mal sobre nosotros.

¿Cuantos hoy en día ofrecen su oración y súplicas por dinero?; ¿Cuantos ministerios, instituciones, edificios y religiones se han levantado con el principio fundamental de Judas?

En las Escrituras figuran ejemplos de personas que por amor al dinero vendieron su fe.

1 Timoteo 6
10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

Con este mensaje queremos exhortar a todos los cristianos, a que antes de servir a Jesús, deben preguntarse ¿Cómo es tu corazón?, ¿Qué esperas recibir a cambio de servir al Señor?, ¿Tienes alguna ambición personal sirviendo al Señor? Buscas reconocimiento?, fama?, dinero?, liderazgo y poder?. ¿Qué tanto te pareces a Judas?.

No seas como Judas, no te dejes atrapar por Judas, nada justifica ningún medio para obtener dinero bajo el disfraz de dárselo a los pobres, pues tu fin será como el de él.

LA NEGACIÓN DE PEDRO
Ahora hablaremos de Pedro

Mateo 26
30 Y cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos. 31 Entonces Jesús les dijo: Todos ustedes se escandalizarán [tropezarán, caerán en ofensa]; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas. 32 Pero después que haya resucitado, iré delante de ustedes a Galilea. 33 Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré. 34 Jesús le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces. 35 Pedro le dijo: Aunque me sea necesario morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.

Interlineal Mateo 26
34 εφη-decía/estaba diciendo αυτω-a él ο-el ιησους-Jesús αμην-(de cierto)/(verdaderamente)/así es/amén λεγω-digo/estoy diciendo σοι-a ti οτι-que εν-en ταυτη-esta τη-la νυκτι-noche πριν-antes αλεκτορα-gallo φωνησαι-sonar/(cantar) τρις-tres veces απαρνηση-negarás/(rechazarás) με-a mi

El vocablo clave aquí es

aparne;omai Código MAB: 487 - Codigo Strong: G533
- Pronunciación: aparnéome
- Diccionario MAB:  renunciar, negar, (rechazar)

Según lo leído, la negación de Pedro había consistido en rechazar con palabras la participación que este había tenido con Jesús.
Negar es dejar de reconocer algo verdadero, es no admitir o no querer admitir la realidad o existencia.
¿Porqué le negó Pedro? ¿Cuáles fueron sus motivos?

También tenemos que decir que hay varias respuestas. Por lo general se sugiere que proféticamente así estaba determinado. ¿En qué sentido?

Zacarías 13
Levántate, oh espada, contra el pastor, y contra el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas; y haré volver mi mano contra los pequeñitos.

Estaba determinado proféticamente que todos los discípulos abandonarían a Jesús, a pesar que todos dijeron que no lo harían; Como verán, a primer plano "todos" negaron a Jesús; El punto es que Pedro lo ratificó aún más y por esta razón muchos se concentran más en la negación de Pedro que en los demás, así que convengamos que todos huyeron.

Los discípulos tampoco sabían que la profecía de Zacarías se iba a cumplir en ellos. ¿Escogieron la profecía? o la profecía los escogió a ellos?.

Desde el punto de vista humano, la noche en la que Jesús fue arrestado, el ambiente se tornó muy difícil para los discípulos, ver a su Mesías arrestado y golpeado por una turba y llevado ante las autoridades produjo una gran incertidumbre, un gran temor, quizás esperaban alguna clase de intervención divina. Pedro en su valentía se lanzó a defender a su Señor con espada, pero fue contenido rápidamente y recapacitó, vio que nada se podía hacer; Se sintieron indefensos, y el miedo se apoderó de todos, todos temieron por sus vidas, pensaron en ellos, en sus familias; ¿Cuál fue el temor de Pedro? Pedro tenía esposa e hijos, una familia que mantener, una familia que le esperaba, todo eso lo obligó a entrar en modo negación y rechazo al Señor Jesús. Habían olvidado sus promesas, su entrega; No sabían que hacer y todo eso produce negación.

Pedro, hijo de Jonás (Jn 1:42) era considerado un hombre de carácter rudo, pescador, varón esforzado y valiente que siempre ha querido figurar como el favorito. Pedro era sincero, honesto aunque también le gustaba alardear (Mr 14:29). Él pertenecía al círculo más íntimo de Jesús, fue el discípulo más mencionado, el primero de la lista en todos los casos.

Muchos quieren ser como Pedro y muchos a la verdad son como Pedro pero no en lo mejor sino en lo peor de su actitud.

También hablamos de esto, para exhortar a los cristianos, porque muchas veces nos comportamos como Pedro, parecemos efusivos, firmes, contundentes, pero cuando vienen las pruebas flaqueamos al punto de entrar en modo negación. ¿Y porque ocurre esto?; Pues, podemos decir que el simple y poco conocimiento intelectual del Evangelio sin que se convierta el corazón es contraproducente para los cristianos no desarrollados, porque esto le pueden llevar en dos pésimos caminos o sentidos contradictorios entre sí, y mucho de esto se suele ver en los cristianos de hoy.

Por una parte puede que el mero conocimiento no desarrollado vuelva con el tiempo al cristiano una persona insensible, quejosa, murmuradora, religiosa, profana, perversa y sin amor, aunque él mismo no se considere como tal. Bastará un simple criterio que avergüence su intelecto para que este reaccione y sin darse cuenta muestre su rechazo a las personas que lo exhortan.

Por otra parte puede que cuando se ponga a prueba el poco conocimiento y el amor de un cristiano lo lleve a si mismo a negar al Señor.
Tal es el caso de Pedro que realmente amaba mucho y era genuino su amor a Jesús y en una ocasión dijo: ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna (Jn 6:68), “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Mt 16:16) pero por su poco conocimiento, por su poca entrega temió la cruz, temió por su vida, no la quiso entregar. Y vemos como rehusó confesar a Cristo en medio de las filas enemigas.

Pedro se había jactado anteriormente de lo que haría por el Señor “Mi vida daré por ti” (Mt 26:33; Jn 13:37), pero no era esa valentía lo que el Señor necesitaba sino su despojo, su vida, el Señor no necesitaba que Pedro sacara valientemente su espada e hiriera a aquellos que querían tomarlo (Jn 18:10), pero si necesito que hubiera estado de rodillas y que hubiera velado y orado cuando el Señor se lo pidió y él solo se durmió profundamente (Mr 14:32-40).

Muchos cristianos hoy en día se jactan de su amor a Cristo pero siguen a Jesús de lejos como lo hizo Pedro (Mt 26:58), muchos que cantan alegre los himnos como hizo Pedro (Mt 26:30) y luego se calientan en el fuego del patio de los religiosos y extraños; Y finalmente maldicen y juran no conocer a Jesús a sus amigos, parientes, compañeros de trabajos, etc (Mt 26:74).

¿Cuanto hay de lo peor de Pedro en nosotros?.

Como gallo que cantó y mostró la verdad de Pedro, sean así estas palabras para que lamentemos, lloremos, y nos purifiquemos y cambiemos, pues no es tarde.
Si realmente amas al Señor, conviértete al Señor de todo corazón.
Cuando Jesús resucitó, hizo llamar a Pedro, lo llamó otra vez, lo llamó por su amor (Mr 16:7) y esta vez Pedro se despojó de todo, incluso de su vida (Jn 21:15-19).

Pero cuidado no vuelvas a dejar que el gallo cante otra vez.
Observaciones finales:
Ahora bien si confrontamos estas dos actitudes entre sí, podemos concluir que Pedro de haber sabido la intención de Judas, habría sacado a puntapiés a Judas y lo hubiera expuesto como traidor ante todos; Pero si Judas no se hubiera ahorcado le hubiera refregado en la cara que su negación no es tan diferente a su traición.

La diferencia está en lo que cada uno tenía en su corazón, ambos amaban a Jesús, pero a Judas le venció su ambición y fue desechado, mientras que a Pedro le faltó el conocimiento y la entrega de su voluntad al servicio del Señor. Judas murió y Pedro tuvo una nueva oportunidad.

Servir al Señor Jesús, no es buscar organizar o realizar eventos con rótulo cristiano para pasar una bolsa, pidiendo limosnas; Servir al Señor no es crear instituciones de asistencia social, como comedores; Servir al Señor no es hacer un concierto musical "cristiano" o de bailes o de disfraces (payasos y mimos) para sacar provecho cobrando entradas o solicitando “ofrendas”. Eso no es servir al Señor,

Servir al Señor Jesús no es una vida de placeres, de viajes en primera, de hoteles caros, de limusinas, eso hacen todos los que tienen el corazón de Judas.

Observen el ejemplo de Jesús y sus apóstoles

1 Corintios 4
11 Hasta esta hora padecemos hambre, tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados, y no tenemos morada fija. 12 Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos. 13 Nos difaman, y rogamos; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho de todos.

2 Corintios 11
23 ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. 24 De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. 25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; 26 en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; 27 en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; 28 y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias. 29 ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno?

Filipenses 4
11 No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. 12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. 13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Romanos 8
35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.

Esta meditación es más que nada un llamado a la reflexión cristiana. Para que cada uno considere su corazón y su verdadera disposición para con el Señor Jesús.
En mis primeros años de cristiano un anciano se acercó a mi con estas preguntas: ¿Quieres ser discípulo del Señor Jesús?,… pero, ¿Ya sabes como es tu corazón?,… ¿A quien te pareces más, a Pedro o a Judas Iscariote?,… ¿Qué estás realmente buscando particularmente para ti en este Camino?.
Has todo para la Gloria y Honra del Señor Jesús.



La Paz del Señor Jesús

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