martes, 4 de junio de 2019

SALIR DE LA IRRELEVANCIA Y DE LA INDEFENSIÓN




  
MENSAJE DOMINGO 17/07/2016 

Por el Hno. Santiago.-


Diccionario

Irrelevancia: Que carece de relevancia; Que carece de importancia. Que no tiene valor o sentido.

Indefensión: Que carece de defensa; Situación en la que se coloca a algo o alguien impidiendo o limitando indebidamente el derecho de defensa o libertad en un procedimiento.

Habituación: Modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas.

Resignación: Entrega voluntaria que alguien hace de sí poniéndose en las manos y voluntad de otra persona.


Conciencia de una vida irrelevante e indefensa
Hacemos esta meditación, sabiendo que probablemente no alcance el sentir del mensaje o el propósito de despertar en profundidad la mente esclavizada del cristiano.
Sabemos que al leer pocas líneas, la mente indefensa entrará en negación y no querrá saber más. Algunos quizás atiendan más, algunos avisados se alegrarán; Con todo esperamos sea de utilidad (sea esto a corto o largo plazo); El Señor retenga esta meditación en sus corazones.

Comenzaremos recordando lo que dice las Escrituras respecto de la vida mundana:

Romanos 12
No se conformen [amolden] a este siglo, sino transfórmense por medio de la renovación de su [de ustedes] entendimiento, para que comprueben cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.


1 Pedro 1
14 como hijos obedientes, no se conformen [amolden] a los deseos que antes tenían estando en su ignorancia;

Mateo 6
31 No se afanen, por lo tanto, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero su [de ustedes] Padre celestial sabe que tienen necesidad de todas estas cosas.

A lo largo de una vida cristiana en medio de un mundo secular y pecador, el cristiano siente muchas veces el peso del estilo de vida propuesto por el mundo, siente el peso del consumismo, el peso impositivo, el peso bancario, el agotamiento físico y mental por el duro trabajo que tiene que realizar para que otros se beneficien de sus fuerzas a cambio de unos cuantos papelitos con números. Pero lo más sorprendente es que el cristiano se resigna a eso; Todo esto se traduce en lo difícil que es sostener la carne dentro del duro régimen humanista del mundo. (Y lo peor de todo, es que el cristiano piensa que esa vida esta bien, que no hay otra forma de vivir, a eso se llama "resignación".)
Muchas veces la opresión, el encerramiento y la frustración lleva al cristiano a clamar a Dios por ayuda; Y en vez de pedir un cambio radical, le pide a Dios que le ayude con su deseo carnal de sostenerse en la sociedad en la que ha sido sometido. Tantas oraciones de una muchedumbre cristiana en todo el planeta solo se hacen para pedirle a Dios que le ayude a sostener su carne, su salud, su trabajo, su vida sin sentido en este mundo, aún cuando leen en las Escrituras:

Mateo 16
25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.

Mientras los cristianos busquen salvar su carne o su voluntad en este mundo, su vida irrelevante será inútil a la causa del Señor Jesús.

Pocos son los cristianos que piden a Dios escapar de esa vida irrelevante e indefensa que propone el mundo. Pocos tienen conciencia de lo mal habituado, mal acostumbrado, mal enseñado, mal adoctrinado que están por el dominio mundano. Pocos saben que mientras vivan en lo propuesto por el mundo estarán sujetos al mundo totalmente indefensos.

Hay un salmo al respecto:

Salmos 69
13 Pero yo a ti oraba, oh Jehová, al tiempo de tu buena voluntad;
Oh Dios, por la abundancia de tu misericordia, Por la verdad de tu salvación, escúchame.
14 Sácame del lodo, y no sea yo sumergido; Sea yo libertado de los que me aborrecen, y de lo profundo de las aguas.
15 No me anegue [ahogue] la corriente de las aguas, Ni me trague el abismo, Ni el pozo cierre sobre mí su boca.

¿Conocen el lodo cenagoso?; Son como arenas movedizas, barros profundos que atrapan al que cae y del que no se puede salir.
Leyendo a David, uno suele preguntar ¿Cómo llegó el salmista a ese lodazal?; Obviamente se refiere a ese punto conflictivo en su vida; Y nosotros ¿Como hemos llegado a este lodazal? ¿Cómo hemos llegado a esta vida irrelevante e indefensa? a esa aflicción que nos hace llorar por las noches?.¿Cuantos piden salir realmente de la vida irrelevante e indefensa?.
Todo cristiano debe saber y comprender, que la vida irrelevante e indefensa propuesta por el mundo desagrada profundamente a Dios; Las vidas que no tienen sentido carecen de importancia para Dios; A Dios no le interesa, ni escucha las oraciones por una vida irrelevante. No hay ni una sola vida irrelevante descrita en las Escrituras.
¿Qué es una vida irrelevante?. Es la vida propuesta por el mundo (nacer, estudiar, trabajar, consumir, pagar impuestos, divertirse, sobrevivir y morir). Una vida irrelevante es una vida dirigida por el consumismo y el materialismo, es esa vida egoísta que lucha por sostener su miserable carne en este mundo, ese es el "lodo" del que habla el salmista.
Y es que lamentablemente no nos dejan escoger; Nos tiran al lodo del mundo desde los 4 años, nos adoctrinan en las escuelas a ser egoístas, envidiosos, idólatras, hipócritas, desagradecidos, intemperantes, irreverentes, irrespetuosos, peleadores, soberbios, altaneros, detractores, aborrecedores de Dios, consumistas y humanistas. Obviamente todo esto disfrazado de una ilusión, de vanidad, de un modelo idealista que no funciona, endulzado con eso que llaman "el sentido de la vida" basado en placeres mediante la obtención de bienes a cambio de un duro esfuerzo.

Una analogía de una vida irrelevante e indefensa
¿Cómo entender nuestra situación?;
Quizás mirando a los animales, puesto que se aprende mucho observándolos. Dice las Escrituras que el rey Salomón observó a los animales y disertó acerca de ellos (1 Re 4:33).
Nosotros haremos una somera analogía: Un ciervo, con hambre halla un lodazal junto al río sin saber cuan peligroso es estar allí, no le importa, no está prestando atención al lodo, sus ojos están mirando otras cosas, están viendo los juncos que están creciendo allí, juncos que parecen delicioso. Se acerca y come los primeros de la orilla, pero se acaban prontamente y se mete más y más y para cuando se da cuenta ya es tarde, ya no se puede mover, queda atrapado; Y comienza a luchar y sus propio esfuerzo lo hunde más; Al final se cansa, pero queda con la cabeza afuera; Sigue teniendo hambre y sigue comiendo los juncos, de su alrededor, y cuando se acaba en vez de luchar por salir con dirección a la orilla, su lucha se torna en alcanzar los juncos de más adentro; ¿Por qué lo hace?; Obviamente porque es un animal, quizás tiene memoria de corto plazo, no interpreta la situación, no sabe que hacer y al final se acostumbra al empantanamiento comiendo los juncos del pantano y muere empantanado en el lodo.

Meditar acerca de esta situación, es meditar acerca de nosotros mismos. Porque a pesar de ser seres racionales nos comportamos como el pobre ciervo indefenso. Hundidos en este mundo y muriendo en este mundo sin hacer nada, careciendo de significado y propósito.
Y a pesar que uno se sienta identificado de manera individual con esto, también es preciso inferir que como Iglesia estamos igual que el ciervo en el lodo, indefenso y viviendo una vida irrelevante. Como Iglesia estamos también ahogados en esta sociedad, y en vez de querer salir, nos terminamos hundiendo más; Y podemos descansar un poco si dejamos de luchar, respiramos, pero otra vez nos hundimos y luchamos y entramos en un ciclo en que de repente todo se trata de mantener la cabeza afuera para poder respirar. Al final si seguimos en esa situación moriremos ahogado.
Necesitamos salir, necesitamos pedir por salir del lodo, no por respirar, no por quedarnos, sino por salir.

El ciervo que logra escapar del lodo, nunca más entrará al lodo.

Leyendo el Salmo 69:13 al 15 podemos ver que la súplica es escapar de los que nos aborrece. Y hay que entender que el mundo como tal nos aborrece, sus escuelas aborrecen a Dios, sus gobernantes y religiones aborrecen a Dios y harán lo necesario por atraparnos, por destruirnos.

Al respecto permítannos mostrar otras analogías que describe nuestra condición.
Recuerdo en una clase de ciencias en la escuela mundana, nos enseñaron que si uno tira una rana a un balde con agua hirviendo, esta salta de inmediato escapando de semejante peligro; Pero si uno pone la misma rana en un balde con agua fría y la calienta hasta hervir, ¿Saldrá la rana?; Pues no, la rana no sale de ese ambiente sino que muere allí. (Pero nadie entendía el experimento)
Sin extenderlo demasiado, consideremos: Si traemos un cristiano del siglo I a esta sociedad, ¿Qué haría ese cristiano? ¿Se quedaría en la ciudad o se iría?, ¿Se acostumbraría a esta vida irrelevante e indefensa o predicaría en contra de ella?; Y si predicase en contra de la vida humanista y consumista ¿Le escucharía la Iglesia?. Y… lamentablemente la respuesta es "no", la Iglesia actual no escucharía porque está muy pero muy acostumbrado a lo equivocado, ha forjado su estilo de vida en el engaño del mundo y no lo quiere dejar y pensaría que tal predicar está exagerando, que no es tan así, que se puede vivir en este mundo y ser cristiano a la vez.

¿Cómo fue que nos inculcaron esta vida irrelevante e indefensa?
Al respecto, otra analogía: Solía ver en los circos con animales, que a los leones los enjaulaban, pero a los elefantes los dejaban atado con una simple cadenita sujeta a una estaca que apenas estaba clavada en la tierra, que de avanzar el elefante quedaría libre, sin embargo no lo hace, apenas siente la presión renuncia a escapar ¿Porqué?; Porque desde pequeño fue enseñado mediante duras cadenas y grandes estacas a que no puede escapar mientras esté sujeto a las cadenas. A eso se le llama "indefensión aprendida" lo habitúan a que es un animal indefenso, de hecho se hace así con muchos animales; Y las elite capitalistas han hecho lo mismo con la humanidad, solo que en vez de estacarnos a la tierra, nos han grillado al dinero, nos han atado a simples papelitos y nos hacen sentir indefensos si no tenemos esos papelitos con números. ¡Que ridículos somos! realmente que locura; ¡Tanta insensatez en nosotros!.
Somos exactamente iguales a los elefantes, estamos habituados a la indefensión aprendida. Desde pequeños nos encierran en aulas, nos ponen instructores, nos educan para una vida esclavizada al dinero.

Tienes que entender que vives una vida indefensa, ¿No lo crees?

Acostumbrado a lo equivocado:

Que no te atiendan en los hospitales, que los medicamentos sean muy caros, que la inflación suba y tu salario no, que el transporte urbano no pase a su debido tiempo, o que no llegue sin avisar aunque sea por una causa razonable, ya no nos sorprende ¿porqué? Porque nos han acostumbrado a la indefensión, por eso no nos sorprende, por eso ya ni nos quejamos, nos habituamos y nos adaptamos equivocadamente a esa vida; Y para peor llegamos al punto de considerarlo "normal" y criamos a nuestros hijos con esa anormalidad con fachada de "normal" y lo asimilamos como "estilo de vida". Todo eso es vivir equivocadamente, vivir una vida irrelevante, indefensa, sin propósito.
¿Es tu vida una vida irrelevante? ¿Te sientes indefenso?

El ejemplo bíblico
¿Por qué estiman que las Escrituras cuentan que fue necesario que la descendencia de Jacob entrara en Egipto y estuvieran allí 430 años?. Piensen en la analogía del ciervo empantanado e imaginen a Israel entrando en Egipto.
Consideremos: Abraham criado en la cultura caldea, fue llamado a salir de esa cultura, salir de una ciudad de piedra, para vivir en tiendas (carpas) en medio de campos, vivir del ganado, cerca de los ríos; Sin barreras y en plena libertad. Pero a su descendencia se le obligó a entrar en Egipto porque allí había comida, y pensaron que estaba bien quedarse allí y se acostumbraron a ese tipo de vida y cuando menos se dieron cuenta ya eran esclavos de Egipto.
Y aún cuando fueron libertados, llevaban en sus huesos esa cultura irrelevante e indefensa, esa vida egoísta que los hacía rebelarse contra Dios y así fueron por muchas generaciones. Hay un salmo que describe esto con precisión:

Salmos 106
Aleluya. Alabad a Jehová, porque él es bueno; Porque para siempre es su misericordia.
¿Quién expresará las poderosas obras de Jehová? ¿Quién contará sus alabanzas?
Dichosos los que guardan juicio, Los que hacen justicia en todo tiempo.
4 Acuérdate de mí, oh Jehová, según tu benevolencia para con tu pueblo; Visítame con tu salvación,
Para que yo vea el bien de tus escogidos, Para que me goce en la alegría de tu nación, Y me gloríe con tu heredad.
Pecamos nosotros, como nuestros padres; Hicimos iniquidad, hicimos impiedad.
Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; No se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias, Sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo.
Pero él los salvó por amor de su nombre, Para hacer notorio su poder.
Reprendió al Mar Rojo y lo secó, Y les hizo ir por el abismo como por un desierto.
10 Los salvó de mano del enemigo, Y los rescató de mano del adversario.
11 Cubrieron las aguas a sus enemigos; No quedó ni uno de ellos.
12 Entonces creyeron a sus palabras Y cantaron su alabanza.
13 Bien pronto olvidaron sus obras; No esperaron su consejo.
14 Se entregaron a un deseo desordenado en el desierto; Y tentaron a Dios en la soledad.
15 Y él les dio lo que pidieron; Mas envió mortandad sobre ellos.
16 Tuvieron envidia de Moisés en el campamento, Y contra Aarón, el santo de Jehová.
17 Entonces se abrió la tierra y tragó a Datán, Y cubrió la compañía de Abiram.
18 Y se encendió fuego en su junta; La llama quemó a los impíos.
19 Hicieron becerro en Horeb, Se postraron ante una imagen de fundición.
20 Así cambiaron su gloria Por la imagen de un buey que come hierba.
21 Olvidaron al Dios de su salvación, Que había hecho grandezas en Egipto,
22 Maravillas en la tierra de Cam, Cosas formidables sobre el Mar Rojo.
23 Y trató de destruirlos, De no haberse interpuesto Moisés su escogido delante de él, A fin de apartar su indignación para que no los destruyese.
24 Pero aborrecieron la tierra deseable; No creyeron a su palabra,
25 Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehová.
26 Por tanto, alzó su mano contra ellos Para abatirlos en el desierto,
27 Y humillar su pueblo entre las naciones, Y esparcirlos por las tierras.
28 Se unieron asimismo a Baal-peor, Y comieron los sacrificios de los muertos.
29 Provocaron la ira de Dios con sus obras, Y se desarrolló la mortandad entre ellos.
30 Entonces se levantó Finees e hizo juicio, Y se detuvo la plaga;
31 Y le fue contado por justicia De generación en generación para siempre.
32 También le irritaron en las aguas de Meriba; Y le fue mal a Moisés por causa de ellos,
33 Porque hicieron rebelar a su espíritu, Y habló precipitadamente con sus labios.
34 No destruyeron a los pueblos Que Jehová les dijo;
35 Antes se mezclaron con las naciones, Y aprendieron sus obras,
36 Y sirvieron a sus ídolos, Los cuales fueron causa de su ruina.
37 Sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios,
38 Y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, Que ofrecieron en sacrificio a los ídolos de Canaán, Y la tierra fue contaminada con sangre.
39 Se contaminaron así con sus obras, Y se prostituyeron con sus hechos.
40 Se encendió, por tanto, el furor de Jehová sobre su pueblo, Y abominó su heredad;
41 Los entregó en poder de las naciones, Y se enseñorearon de ellos los que les aborrecían.
42 Sus enemigos los oprimieron, Y fueron quebrantados debajo de su mano.
43 Muchas veces los libró; Mas ellos se rebelaron contra su consejo, Y fueron humillados por su maldad.
44 Con todo, él miraba cuando estaban en angustia, Y oía su clamor;
45 Y se acordaba de su pacto con ellos, Y se arrepentía conforme a la muchedumbre de sus misericordias.
46 Hizo asimismo que tuviesen de ellos misericordia todos los que los tenían cautivos.
47 Sálvanos, Jehová Dios nuestro, Y recógenos de entre las naciones, Para que alabemos tu santo nombre, Para que nos gloriemos en tus alabanzas.
48 Bendito Jehová Dios de Israel, Desde la eternidad y hasta la eternidad; Y diga todo el pueblo, Amén. Aleluya.

¿Porqué es necesario leer esto?. Pues Pablo escribe por el Espíritu a la Iglesia:

1 Corintios 10
11 estas cosas les sucedieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.

Para que no codiciemos lo que aquel pueblo judío había codiciado, para que veamos la ruina que provoca vivir bajo la indefensión, vivir bajo la vida irrelevante.
Cuatrocientos años viviendo en Egipto y la vida de ninguno se escribió, pero los que cambiaron de cultura, de ellos si está escrito. Porque la vida que vale es la vida dedicada a la causa y propósito de Dios; La vida que vale es la vida cristiana sin contaminación con el mundo.

Abraham no pudo transferir su cultura a su descendencia, (de igual manera tampoco pudo la Iglesia primitiva).
La generación que salió de Egipto tuvo que morir en el desierto por su desobediencia, porque estaban muy acostumbrado a la vida egipcia, muy mal adoctrinados, muy equivocados y de permitir que entraran en la tierra prometida, otra torre de Babel en Jerusalén, por eso los postró en el desierto; Pero por la misericordia de Dios a sus hijos les enseñó a vivir en tiendas, les enseñó a desaprender la indefensión aprendida en Egipto, les enseñó a escapar de esa cultura que sus padres no querían dejar.

Finalmente
Estando en los últimos días, Dios está moviendo los corazones de muchos cristianos a prepararse a vivir en comunidades cristianas fuera de las metrópolis, porque el mundo está viciado de los pecados de Sodoma, Gomorra, Adma y Zeboím y se está siendo intolerable convivir con los incrédulos.
2 Corintios 6
14 No se unan en yugo [labores, actividades] desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? 15 ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? 16 ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque ustedes son el templo del Dios viviente, como Dios dijo:
Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo.
 17 Por lo cual, Salgan de en medio de ellos, y apártense, dice el Señor, Y no toquen lo inmundo; Y yo los recibiré,
18 Y seré para ustedes por Padre, Y ustedes me serán hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.

Apocalipsis 18
Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. 4 Y oí otra voz del cielo, que decía: Salgan de ella, pueblo mío, para que no sean partícipes de sus pecados, ni reciban parte de sus plagas; 5 porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades.

Salmos 40
2  Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.

Esto es necesario hacer, al menos por nuestros hijos.


La Paz del Señor Jesús con ustedes

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