viernes, 13 de septiembre de 2019

03 - SEMEJANZAS DE UN MINISTERIO CRISTIANO - 2°Ti 2:1-26



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MENSAJE DOMINGO 01/09/2019

Por el Hno. Gabriel. -

Introducción
Continuando en nuestro breve estudio de la segunda carta del apóstol Pablo a Timoteo abordaremos por medio de este mensaje el contenido doctrinal del capítulo 2 buscando extraer cada una de las enseñanzas tanto para la vida cristiana desde lo personal como también enseñanzas a toda la Iglesia, considerando también sus aplicaciones prácticas en cada caso.

Contexto
En el capítulo primero de esta carta vimos tres encargos puntuales de Pablo hacia Timoteo; “Aviva el fuego del don de Dios que está en ti”, “No te avergüences del evangelio sino testifica” y “Participa de las aflicciones por el evangelio de Cristo”. Y es que las circunstancias contrarias y negativas al cristianismo de aquél entonces habían opacado a los creyentes incluso al punto de la deserción. Por causa de la persecución la vida de muchos servidores se vio amenazada y Timoteo no estaba exento del peligro que amenaza su integridad física, sin embargo, más allá de todos los factores negativos Pablo, en pocas palabras le dice a Timoteo; “sufre por causa del evangelio”, no tengas temor de los padecimientos circunstanciales sino atraviesa la adversidad a fin de que el evangelio glorioso del Señor Jesús sea predicado, Cristo es digno de que padezcamos por Él, Jesús que padeció la cruz hasta la muerte y el sepulcro para ejecutar nuestra salvación trazada desde antes de los tiempos de los siglos justificándonos por medio de su resurrección (Ro 4:25) nos encargó la predicación del glorioso evangelio de la reconciliación (2°Co 5:19) a todo hombre en todo lugar, es digno de que suframos por Él, de que atravesemos los valles de sufrimiento pero con gozo inefable y glorioso, por lo tanto esfuérzate, da más de lo que hasta aquí has rendido, aviva el fuego del don de Dios.

2°Timoteo 2:1 Tú, por lo tanto, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. 2 Lo que has escuchado de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. 3 Tú, por lo tanto, sufre penalidades como buen soldado de Jesús, el Cristo. 4 Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. 5 Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente. 6 El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero. 7 Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo.

Cagar en nuestros los lomos la comisión de un ministerio espiritual es un trabajo extremadamente serio que demanda entrega y responsabilidad. Tristemente esta figura bíblica se ha perdido en el cristianismo actual, porque se nos ha inculcado y nos hemos acostumbrado a la idea de un servicio a Dios basado en la comodidad y el confort, al punto tal que nos incomoda en gran manera la palabra “sufrimiento o padecimiento ministerial”, quisiéramos evitarla, sacarla de nuestra vida y que solo estemos envueltos de un constante gozo cristiano de una vida sin dificultad, un ministerio trazado desde el confort y recursos suficientes para poder servir con comodidad. Pero esa es una idea muy anti-bíblica de lo que es el ministerio espiritual. Pablo utiliza tres comparaciones para graficar de algún modo la visión o mirada real de un verdadero servicio a Dios en la Iglesia, y esto con el fin de que nos demos cuenta de que no estamos en una disneylandia espiritual para gozar de un éxtasis de comodidad y entretenimiento ¡NO!, estamos en medio de un campo de batalla peleando la buena batalla de la fe, estamos en la arena de un estadio olímpico luchando solamente para vencer, y estamos parados frente a un árido terreno que tenemos que labrar para hacerlo fructificar ¡esto no es un entretenimiento! ¡esto no es una cuestión de confort y comodidad! ni siquiera es como un trabajo convencional en donde se tiene horas de entrada y salida y comidas de por medio y luego a descansar, en medio de una batalla a veces ni siquiera hay tiempo para comer y muchas veces ni siquiera hay comida, no hay horarios de entrada o salida al combate, no hay pausas en medio de una lucha atlética, no hay descanso cuando se debe labrar la tierra para sembrar y cosechar… pues bien, esta es y debe ser la verdadera mirada de un servicio ministerial, hoy por hoy lo han convertido en un asunto de confort y marketing promocional, de figura pública, de fama y popularidad, no hay mención de padecimiento y dolor…

Pero en el campo de batalla se sufre, cualquier soldado que regresa de un combate vuelve con las marcas de la batalla encima; ¿qué pensarían de un soldado que vuelve del campo de batalla con su uniforme intacto sin el más mínimo rasguño, sin una marca en sus manos o rostro, ni siquiera pasto seco adherido a su uniforme? Lo primero que pensaríamos es que lo que menos hizo fue pelear la batalla, vamos a pensar incluso que se escondió, que fue un cobarde, pero, si vuelve con su uniforme dañado, con marcas en su cuerpo y con su rostro algo desalineado, vamos a saber que estamos frente a un fiel soldado que peleó y defendió la causa del Señor.

“Tu pues sufre penalidades como buen soldado de Jesús el Cristo” no te escondas en el campo de batalla, sal a la guerra, atraviesa la adversidad, pelea la buena batalla de la fe (1°Ti 6:12)… si seguir adelante me cuesta perder algo más de lo que hasta aquí ya he perdido, pues entonces sigo, no importa lo que deje en el camino porque yo sé que al final de la jornada todo será devuelto cien veces más en esta vida y recompensado en la eternidad con Cristo:

Marcos 10:29 Respondió Jesús y dijo: De cierto les digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, 30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones y en el siglo venidero la vida eterna.

1°Timoteo 6:12 Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna,

Ser un soldado tiene su costo, uno que es enlistado en el ejército se separa por completo de los asuntos cotidianos de la vida civil; Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado… Ahora, en términos prácticos esto no significa que uno que está sirviendo en la Iglesia no pueda ocuparse en otro oficio circunstancial, Pablo mismo mientras estaba en su segundo viaje misionero trabajó armando tiendas junto con Aquila y Priscila (Hch 18:2-3), pero su mente y sus metas estaban en la obra de Cristo… la palabra “enredar” es la traducción del vocablo griego “embleko” que también significa “trenzar”, o sea de hacer un lazo, y lo que expresa esta carta es que todo aquel que ha sido llamado al servicio ministerial no hace o forma lazos con el mundo y sus negocios, no está trenzado con el sistema. Salir del sistema es principalmente salir de esa corriente o principio ideológico de una vida sistemática que me lleva a perseguir metas mundanas basadas en una ilusión. He escuchado a hermanos decir cuando renunciaron a su trabajo en relación de dependencia —me salgo del sistema— sin embargo, en sus nuevas ocupaciones de trabajo independiente seguían buscando exactamente lo mismo que cuando trabajaban en relación de dependencia; ¿de qué sistema han salido? Y es que el sistema no es solo algo físico sino principalmente ideológico, opera en la filosofía de la vida humana de forma sistemática esclavizando a las personas en una ilusión de vida que al final concluye en el infierno.

Pablo le escribe a los corintios que los atletas que compiten en un estadio deben llevar una vida basada en un austero régimen de abstención que los separa de la vida convencional:

1°Corintios 9:25 Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, de hecho, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 26 Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, 27 sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, «no sea que» habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.

Ser un soldado o un atleta de Cristo tiene su costo, tiene su régimen, tiene sus reglas. Pablo escribe; el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente… primeramente marcar que en una lucha vamos a padecer ciertos golpes, y por otro lado, no podemos luchar de acuerdo a nuestro parecer sino de acuerdo a las reglas de combate. Si vamos a ser atletas de Cristo debemos someternos al régimen del Espíritu: 2°Corintios 10:3 Puesto que aunque andamos en la carne, no militamos según la carne 4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,

Ahora, no se puede aspirar a una condecoración honorifica (medalla al valor) sin pelear la batalla, no se puede aspirar al podio de una coronación olímpica sin haber triunfado en la competencia, del mismo modo el labrador para participar de los frutos debe trabajar primero, sería un estado de locura que alguien espere que en el jardín o fondo de su casa le crezcan zanahorias, papa, frutilla sin haber sembrado la semilla, sin haber trabajado la tierra, sin embargo, así está el cristianismo actual, buscan cosechar frutos si haber sembrado absolutamente nada. Pero los frutos son para aquellos que han labrado la tierra, para aquellos que han ensuciado sus ropas con el polvo de la tierra y agrietado sus manos con el arado, quemado la piel de sus rostros con el sol abrazador del mediodía, con la esperanza de que su esfuerzo al final sea recompensado con una buena cosecha.

En pocas palabras; el soldado ha de sufrir la batalla, el atleta ha de cumplir las normas y régimen de abstinencia y el labrador ha de trabajar duro para esperar la buena cosecha. El ministerio cristiano se asemeja a la guerra, al atletismo y a la labranza, cada una de estas ocupaciones muestra responsabilidad, dedicación y seriedad para obtener al final una recompensa.

Entonces, Timoteo (como todo cristiano), esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús, saca fuerzas de debilidad y continua el trabajo, y así como Pablo estaba poniendo sobre los lomos de Timoteo la continuidad del servicio ministerial, lo mismo debía hacer Timoteo con otros fieles servidores a quienes pueda encargar el servicio para que estos al final deleguen el servicio a otros y así sucesivamente como una inquebrantable cadena a fin de que el evangelio se expanda por todo el mundo, y vaya que se logró, fue a razón del esfuerzo y valentía de otros que murieron en combate que el evangelio trascendió, no ignoramos que para que nosotros gocemos de ser la Iglesia de Cristo hoy sin ninguna dificultad otros murieron y fueron atravesados a fin de que el evangelio trascienda de generación en generación.

8 Recuerda a Jesús, el Cristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio, 9 en el cual sufro penalidades, hasta prisiones a modo de malhechor mas la palabra de Dios no está presa. 10 Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna. 11 Palabra fiel es esta: Si somos muertos con él, también viviremos con él 12 Si sufrimos, también reinaremos con él Si le negáremos, él también nos negará. 13 Si fuéremos infieles, él permanece fiel Él no puede negarse a sí mismo.

En su carta a los romanos Pablo escribe; porque no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree (Ro 1:16)… el evangelio es poder de Dios que trastorna y conmueve todas las esferas del mundo, el imperio romano se vio amenazado a causa del evangelio de Pablo; ¿cómo es posible que por causa de un mensaje todo un imperio se vea amenazado al punto de iniciar un despiadado ataque contra personas que no luchaban con armas de guerra? Pablo estaba detenido como un criminal, como alguien que había dado muerte a otros, y en un sentido espiritual eso es lo que causa el evangelio de Cristo, mata a los hombres del reino de las tinieblas para que nazcan en el reino de la luz, en fin… pero Pablo es leal a la causa de Cristo porque es verdad, nadie estaría dispuesto a padecer penalidades e incluso la muerte por causa de una mentira, por esta razón dice; Acuérdate de que Jesús es el Mesías profetizado, de ascendencia real según la carne y resucitado de los muertos de acuerdo a las profecías… Cristo es verdad, de otro modo habría padecimiento y prisiones como malhechor, ¿qué es lo que tanto amenaza a un imperio sino el despliegue y avance de otro imperio? Jesús es el Rey de reyes y su evangelio la legitima causa por la cual batallamos en este mundo.

Por esta razón también escribe: Por esto sufro penalidades, adversidades, hasta prisión a modo de criminal sentenciado a muerte… el escenario puede ser desalentador, sin embargo Pablo no tenía ningún temor ni tristeza por su situación, antes se gozaba en el hecho de que “la palara de Dios, el evangelio de Cristo” no estaba preso (el vocablo preso se refiere a cadenas, a estar atado): pueden apresar al mensajero pero no al mensaje, al vocero pero no a la voz, al heraldo pero no al edicto, al pregonero pero no al pregón… de hecho así fue, el evangelio por medio de su boca y sus palabras trascendieron más allá de su muerte, el hecho de que hoy contemos con sus cartas es una clara muestra de ello…

Ahora, el otro punto es que Pablo ha decidido sufrir por gente que ni siquiera conoce; todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna… a pesar de que Pablo entiende perfectamente el plan soberano de Dios de una salvación predestinada desde antes de la fundación del mundo (porque fue por medio de él que el Espíritu revelo las maravillas de este plan redentor a la Iglesia), de que únicamente se salvarán aquellos que están ordenados por Dios para vida eterna, de todos modos, desde la mirada horizontal, él no tiene idea de quienes son tales personas, sabe que el mecanismo trazado por Dios para alcanzar la salvación a todos sus escogidos es únicamente por medio de la fe en Jesús Cristo al creer en el glorioso evangelio de Salvación que a él le ha sido encomendado predicar, por lo tanto se esfuerza en proclamar su evangelio al costo de su padecimiento en todo lugar por amor a Dios y por amor los escogidos que aunque en el presente no conoce algún día los conocerá en la gloria de los cielos.

Hechos 13:47 Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra. 48 Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna. 49 Y la palabra del Señor se difundía por toda aquella provincia.

Hechos 18:9 Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles 10 porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad (Corinto).

Satanás está en total oposición a la predicación del evangelio, busca desesperadamente truncar esta labor, no quiere que haya predicadores, aborrece a los evangelistas, pero es responsabilidad de la Iglesia predicar el evangelio; Pablo le escribe más adelante a Timoteo (cap. 4) Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesús, el Cristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra, que instes a tiempo y fuera de tiempo…

¿Sufrir por Cristo o negar a Cristo?… las dos opciones tienen promesas departe de Dios: los que sufren también reinaran con Él y los que le niegan Él también les negará… Dios es tan fiel en sus amenazas como en sus promesas; Si fuéremos infieles, él permanece fiel Él no puede negarse a sí mismo, y esta expresión no se trata de palabras alentadoras para los infieles, no estamos hablando aquí de fidelidad de Dios en perdonar a los infieles, sino en castigarlos. Dios es primeramente fiel a la justicia y rectitud… no puede ser infiel a su palabra, lo que dijo lo cumplirá; negará a los que le nieguen…

Deuteronomio 7:9 Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto [alianza, convenio, acuerdo] y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones 10 y que da el pago «en persona»* al que le aborrece, destruyéndolo y no se demora con el que le odia, «en persona»* le dará el pago.

14 Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes. 15 Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. 16 Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad [falta de reverencia y respeto]. 17 Y su palabra carcomerá como gangrena de los cuales son Himeneo y Fileto, 18 que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos. 19 Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre TM [del Señor]. 20 Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles. 21 Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Amo [soberano], y dispuesto para toda buena obra.

A partir de este pasaje hay una serie de indicaciones objetivas para la eficacia en el servicio ministerial, primero; no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes… y también eviten profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad… en otras palabras hay que ser objetivos en la enseñanza y predicación del evangelio y nunca perder el foco y centro del mensaje que es Cristo mismo, cuando no tenemos precisión en el mensaje caemos en el desvarío doctrinal que es muy peligroso.

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad… y esta última parte del pasaje “que usa bien la palabra de verdad” habla de tener precisión y exactitud en la palabra, el vocablo griego es “ordzotomeo”, y es “seguir la línea recta o cortar bien”, lo que implica que trabajar en la predicación y enseñanza bíblica es una labor que requiere precisión y exactitud más que cualquier otro oficio, por ejemplo; los carpinteros deben trabajan con cierta precisión al momento de cortar las maderas para hacer muebles, o los zapateros al momento de cortar un cuero para el armado de un calzado, ambos requieren prudencia y precisión para ejecutar su trabajo, pues bien, los trabajan en la predicación del evangelio, en la enseñanza, deben ser precisos en su interpretación bíblica y exactos al momento de la enseñanza… no es para menos. Quienes no tuvieron precisión y exactitud en la interpretación de la palabra del Señor terminaron desviados de la verdad naufragando en la fe cristiana. Un caso de esto son Himineo y Fileto, los cuales por falta de precisión y exactitud bíblica se desviaron de la fe con una equivocada interpretación respecto de la doctrina de la resurrección afirmando que la misma ya se había efectuado y trastornaron la fe de otros… muy parecido a ciertos predicadores de hoy que dicen que los creyentes no deben bautizarse en agua porque ese bautismo ya se efectuó en Cristo…

1°Corintios 15:12 Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre ustedes que no hay resurrección de muertos? 13 Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó.

En resumen; Himineo y Fileto eran obreros que, al no manejar bien la palabra de la verdad, al no ser precisos y exactos en su interpretación terminaron enfermado al cuerpo, así como está la doctrina que sana, también está la doctrina que enferma, y es la falsa doctrina nacida de un mal uso de la palabra de Dios. Himineo y Fileto produjeron un cáncer en la Iglesia, una gangrena que iba consumiendo todo aquello que tocaba. Sin embargo, por más que la verdad sea atacada no será movida de su lugar, lo que Dios estableció no lo moverá nadie, tanto sus promesas como la verdad misma son inamovible, el fundamento de Dios está firme, la Iglesia es columna y baluarte de esa verdad, los verdaderos hijos de Dios siempre permanecerán firmes en Dios, y su sello de autenticidad tiene una doble identidad; primeramente Dios los conoce, sus ovejas oyen su voz y le siguen (Jn 10:27), y en lo practico todo verdadero hijo de Dios se aparta de iniquidad para vivir en santidad. La única manera de ser instrumentos en manos de Dios es que estemos descontaminados de iniquidades y falsas doctrinas; en una casa hay utensilios para tareas honrosas como también hay utensilios para usos viles, en términos modernos diríamos; hay platos para comer y hay pelelas y chatas para nuestras necesidades ¿cuál desean ser?, y por supuesto todos elegimos ser utensilios para usos honrosos; entonces debemos limpiarnos de todas aquellas iniquidades y malas doctrinas o malas enseñanzas para poder ser herramientas de usos honrosos en la mesa del Señor.

22 Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. 23 Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. 24 Porque el esclavo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido 25 que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, 26 y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.

Por último, este consejo que es; “Huye también de las pasiones juveniles”, y ¿qué es una pasión juvenil? Pues bien, seguramente tiene una amplia definición, pero quiero enfocarme algunas cuestiones prácticas, muchos hombres y mujeres cristianos de entre 30 y 40 años de edad viven con una añoranza de su juventud, de esa etapa irresponsable y sin preocupaciones, llena de inmoralidad y libertinaje, con ilusiones de metas mundanas frustradas, como una puerta que nunca termina de cerrarse sino que queda entreabierta como una invitación a volver en cualquier momento, de hecho es lo que tristemente pasa en la mayoría de los casos, cuando se encuentran con amistades viejas de ese tiempo buscan revivir esas cosas que finalmente terminan mal (vamos a recordar viejos tiempos), pues bien, Timoteo era de padre griego, su juventud estuvo envuelta en la competencia olímpica con metas y aspiraciones que quizás golpeaban la puerta como un amigo… sin embargo aquí el consejo es ¡huye! es peligroso ¡huye! Nuestra mayor seguridad está en huir de algunas cosas… pero huir no es suficiente, sino que debes seguir la justicia, la fe, el amor y la paz…

Nuevamente el exhorto y recomendación a dejar las cuestiones necias e insensatas como las vanas palabrerías cuyo final no es edificación sino contienda y discusión. El siervo de Dios no está para las contiendas y debates de cosas vanas, debe ser amable y apto para enseñar, refutar, redargüir, debe ser sufrido. Si debe corregir con mansedumbre a los que se oponen, como ya mencionamos en meditaciones anteriores; no anda con un hacha cortando cabezas, sino busca corregir y restaurar; el deseo de todo buen ministro es corregir, restaurar y animar a los que están en error, esperando que Dios les conceda que se arrepientan, que quiten la venda y el engaño de sus ojos para que puedan arrepentirse y correr a la verdad. Que escapen del lazo del diablo en el que están cautivos a voluntad de él, o sea, que escapen de la trampa del diablo en la que están capturados haciendo la voluntad del diablo, como un perro con correa que solo va hacia donde el que ciñe la correa decide.

Conclusión:
Es interesante notar las semejanzas que usa Pablo para ilustrar el servicio ministerial en la viña del Señor, “la guerra, el atletismo y a la labranza”, cada una de estas ocupaciones demanda responsabilidad, dedicación y seriedad para obtener al final una recompensa, y aunque en lo practico se trata de analogías y comparaciones no así en lo espiritual, ya que todo cristiano está en una constante batalla con el pecado, en una carrera por la santidad para cosechar la vida eterna al final.


Gracia y paz del Señor Jesús el Cristo. –

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