miércoles, 20 de noviembre de 2019

05 - UNA SALVACIÓN TAN GRANDE Y GLORIOSA - He 2:1-18



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MENSAJE SÁBADO 09/11/2019

Por el Hno. Gabriel. -


Introducción
Continuando con nuestro apasionante estudio de este libro denominado “Carta a los Hebreos” abordaremos por medio de este mensaje el contenido doctrinal del capítulo 2, en donde se enfatiza todas las implicaciones, alcance y detalles aclaratorios de la salvación planeada y ejecutada por Dios para el hombre y su creación.

Contexto
Hasta aquí, el énfasis de la segunda parte del capítulo uno de esta homilía o discurso, fue mostrar de forma enfática “la Superioridad del Hijo sobre los ángeles”, y disipar así toda duda y disputa que hasta ese momento muchos hebreos tenían respecto si es que Jesús el Mesías, el Hijo del Hombre; por causa de ser hombre era inferior a los ángeles; a lo que el autor no solo responde sino que demuestra con la evidencia escritural y profética que Jesús el Mesías es mayor que los ángeles: Hebreos 1:4 hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos. 5 Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy, y otra vez: Yo seré a él Padre, Y él me será a mí hijo? 6 Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios…
13 Por lo tanto, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies? 14 ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?

La participación de los ángeles en el plan de Salvación
Si bien los ángeles son huestes celestiales superiores a los hombres en dignidad, gloria y poder, de todos modos, son servidores de Dios que han participado a favor de los hombres en el extraordinario despliegue del plan de Dios para la salvación del hombre, vemos la participación de los ángeles en todo el Antiguo Testamento; ya sea para traer un mensaje de Dios, para defender al pueblo de Dios (los escogidos), para proteger a los siervos de Dios, para ejecutar un castigo, para traer la ley (Ga 3:19), y también vemos su participación en el Nuevo Testamento de la misma manera, para anunciar el nacimiento del Mesías, para dar gloria a Dios por el nacimiento del Mesías, para ayudar a los apóstoles, para consolar a los siervos de Dios, y Jesús mismo expresa Mt 18:10 que los ángeles solo por orden de Dios tienen la tarea de defender y proteger a los hijos de Dios… (no estamos hablando del ángel de la guarda, eso es una mentira católica que no tiene respaldo bíblico, pero si se muestra que Dios usa ángeles para cuidar de los suyos).

Ahora, que los ángeles, que son mayores que los hombres en fuerza y poder estén por voluntad de Dios circunstancialmente sirviendo a favor de los hombres no significa que los ángeles son sirvientes de los hombres, ellos obedecen a Dios en todo lo que se les ordena, pero de ningún modo obedecen a los hombres ni se someten a su voluntad, y digo esto solo por la pésima interpretación de ciertos pastores que han llegado a decir que los ángeles están al pendiente de los hombres, y que mientras ellos están orando le dan órdenes a los ángeles como si fueran sus sirvientes; —¡Gabriel! tráeme un vaso con agua, Miguel tráeme una colcha que me hace frio— ¡cuidado! ni siquiera nuestras propias mascotas nos obedecen en la medida que deseamos… en fin.

Entonces, durante todo el despliegue de su plan (Antiguo y Nuevo testamento) Dios utilizo circunstancialmente ángeles para que participasen llevando su mensaje a los hombres, y cada vez que un ángel interactuó con un hombre su palabra fue tenida como una verdad indubitable que indefectiblemente se cumpliría porque venía directamente de Dios, y por supuesto, como se dijo en la meditación anterior, era un privilegio enorme y una gran honra que un ángel departe de Dios se acerque a cierto hombre y le dé un mensaje departe de Dios, y cuando equivocadamente no quisieron obedecer ni atender a lo que se les decía fueron severamente castigados (Sodoma y Gomorra, la mujer de Lot, Zacarías, etc.), y con mucha más razón cuando recibieron por medio de ángeles en manos de Moisés la “Ley de Dios,” entendieron y comprobaron que ese primer pacto establecido con normas y estatutos para su salvación conllevaba también un seguro castigo como retribución por causa de la desobediencia, a esto se refiere Hebreos 2:2 Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme (haciendo referencia al antiguo pacto), y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución… y esto se corresponde con otras citas bíblicas que muestran como los ángeles interactuaron en la entrega de la ley para ese primer pacto de salvación en la que fracasaron:

Deuteronomio 33:2 Dijo: Jehová vino de Sinaí, Y de Seir les esclareció; Resplandeció desde el monte de Parán, Y vino de entre diez millares de santos, Con la ley de fuego a su mano derecha.

Gálatas 3:19 Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa, y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador.

Hechos 7:53 ustedes que recibieron la ley por disposición de ángeles, y no la guardaron. (ver V38)

La participación del Hijo en la Salvación
Entonces, si la palabra traída por medio de estas huestes celestiales fue firme y se cumplió fielmente en todo lo prometido, aun cuando ya era un privilegio enorme y una gran honra para los hombres que Dios se acercara por medio de un ángel del cielo, no basto con eso, sino que, en esta última instancia Dios mismo vino en persona por medio de la manifestación del Hijo, el Mesías, el Verbo encarnado para interactuar con los hombres, si era una gran honra que un santo ángel se acercara ¡cuanto mayor privilegio y honra es para los hombres que Dios mismo se haya acercado en persona!… ¡esto es glorioso! “¡el Dios a quien los cielos de los cielos no lo pueden contener se acercó a los hombres!” pero ¡Qué gran honra! ¡Qué gran privilegio!... de alguna manera el escritor nos está diciendo: —¿Se dan cuenta? El mismo Dios Santo y Sublime cuya gloria es inaccesible se acercó a nosotros personalmente— Y si atendieron con tanta diligencia la palabra traída por medio de los ángeles con cuanta mayor diligencia hay que atender las palabras del Hijo, porque, así como la palabra traída por medio de ángeles conllevo una justa retribución sobre los incrédulos, cuanto mayor castigo y condenación conllevará la palabra traída por medio del Hijo de Dios sobre los que desprecian el evangelio.

Una exhortación a la obediencia
Hebreos 2:1 «Por tanto,» es necesario que con más diligencia atendamos «a las cosas que hemos escuchado,» no sea que nos deslicemos. 2 Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, 3 ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, 4 testificando Dios juntamente con ellos, con señales y maravillas [prodigios, cosas extraordinarias] y diversos milagros [poderes] y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.

Dios no tendrá por inocente al culpable, la palabra traída por medio de ángeles fue firme y todos los que no atendieron ni prestaron atención a esa palabra (a ese pacto de salvación) recibieron su justa retribución por causa de su transgresión y desobediencia, del mismo modo también nosotros ¿Cómo no escaparemos del justo castigo si es que no préstamos atención y descuidamos, o sea, no hacemos caso, al despliegue de una salvación inmensamente grande y gloriosa efectuada por nuestro Señor?

El vocablo griego “prosejo” que se traduce atendamos, se refiere a “prestar atención” “ocuparse de” lo que implica que el creyente debe prestar atención a las enseñanzas del Señor Jesús, lo que nos lleva a una vida de lectura constante, en otras palabras, cuando se escribe; es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos escuchado, no sea que nos deslicemos… se refiere en términos prácticos a la diligencia en escudriñar las escrituras y orar para atender a la verdad porque de lo contrario nos deslizaremos, y esta palabra “deslicemos”, en el idioma griego (pararreo), se refiere a ser llevado, arrastrado como por una corriente e ir a la deriva. Entonces, si no trabajamos diligentemente en las cosas que hemos escuchado, si no préstamos atención, si ignoramos el evangelio, seremos arrastrados por la corriente hacia abajo, hacia el infierno, hacia el juicio de Dios, hacia el castigo eterno.

El dilema de la Salvación: Los que no obedecen
Ahora, el dilema que surge de este pasaje es “Si la salvación se pierde o no se pierde” y esto por la interpretación equivocada que algunos hacen del texto que dice: ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? (v3)… y a primera lectura, si leemos el pasaje de forma aislada y sin considerar su contexto y su cuestión idiomática podemos interpretar que la salvación, aunque suene irónico decirlo, al final se pierde, lo cual es incomprendido; porque si digo que el Salvador me salvó del infierno pero al final termino en el infierno por descuido mío entonces el Salvador no me salvó del infierno o su sangre al final no surtió eficacia en mí lo cual me lleva también a cuestionar si es que Jesús es un verdadero Salvador.

¿Se pierde la salvación? ¿Debe el hombre administrar y cuidar su propia salvación? ¿A qué se refiere este pasaje bíblico? Primeramente analizaremos el término “descuidar” que es la traducción del vocablo griego “ameleo” y que se refiere a “no hacer caso, descuidar, desamparar”, y de acuerdo al contexto de todo el pasaje de lo que viene hablando el escritor es “la incredulidad (desobediencia) de los hebreos, o sea, no creer al mensaje o ser indiferente al mensaje”, porque aquellos que ignoraron la palabra dicha por medio de ángeles recibieron su justa retribución y fueron destruidos, pues bien, del mismo modo, todos aquellos que ignoran el evangelio de salvación por medio de la obra expiatoria de Cristo en la cruz, que no hacen caso de los méritos de Cristo sino que desamparan (desprecian) la verdad y no tienen ningún cuidado del mensaje de Dios terminaran en el infierno por su incredulidad (2°Ts 1:7-9 los que no obedecen al evangelio)el pasaje está hablando de eso, no se refiere a que el creyente una vez que cree recibe la salvación como un vaso de cristal que debe cuidar que no se rompa, primero porque la salvación no es un objeto, sino que la salvación es puramente el trabajo del Salvador, el cristiano no contribuye absolutamente en nada en su salvación, todos los méritos de nuestra salvación pertenecen al Salvador, nuestro trabajo y función es; creer con fe en el Salvador que ejecuta mi salvación y perseverar en Él (aferrarme a Él), y creer y perseverar es un trabajo de todos los días que no varía bajo ninguna circunstancia, dicho de otro modo, creer y perseverar son una condición invariable en un verdadero creyente que descansa en su Salvador

Entonces, no estamos aquí hablando de que el cristiano debe cuidar su salvación, porque nosotros no somos nuestros propios salvadores, y segundo, tal como Pedro lo escribe en su carta (1°Pe 1:9), la consumación de nuestra salvación es cuando nuestras almas estén finalmente con Cristo, o sea que; mientras perseveramos en este mundo caminaos por fe hacia esa futura salvación (1°Pe 1:5), no la poseemos ahora en su totalidad ahora mismo aunque si vemos los efectos que produce en nosotros el Salvador al librarnos del pecado y de su entorno maligno y al ir regenerándonos cada día más de nuestra perversa mente y nuestro traicionero corazón, también podemos asegurar por fe que nuestra salvación es segura, y desde un punto de vista escatológico y espiritual ya somos contados con los que han alcanzado la salvación (el apóstol Juan vio las almas de los que son salvos Ap7:9-14)… pero volviendo a nuestras perspectiva terrenal creo y persevero en aquel que ejecuta mi salvación.

La advertencia que hace el escritor aquí es; si no préstamos atención al evangelio de salvación, y si no hacemos caso a la obra de Cristo en la cruz, si no creemos en la sangre expiatoria de Cristo, no escaparemos de la condenación; el primer pacto acercado a los hombres por medio de ángeles en mano de un mediador fue firme pero nadie obtuvo salvación por causa de su incredulidad, ahora, la salvación nos es acercada gratuitamente por medio de los méritos de Cristo ¿Cómo no atenderemos a una salvación inmensamente grande y eficaz que me salva definitivamente del pecado y la muerte?

Y como hemos dicho en ocasiones anteriores, no estamos frente a un plan de salvación improvisado, sino a uno que fue anunciado de antemano (Is 53), ejecutado a perfección por Jesús el Mesías el Hijo de Dios hecho Hijo de Hombre, del cual hubo testigos presenciales de este evento (los apóstoles Lc 24:48), como también otros quinientos que lo vieron resucitado (1°Co 15:6), y el testimonio indubitable e irrefutable de estos hombres que testificaron de esta verdad cuyo testimonio fue confirmado con poder del cielo, con señales, maravillas, milagros y manifestación de Dios y repartimientos del Espíritu Santo de acuerdo a su voluntad.

Y cabe aclarar aquí, que las señales y prodigios milagrosos que se hicieron en esa ocasión no eran el centro del mensaje, sino tan solo la confirmación de mismo, el centro del mensaje era la predicación del evangelio como el poder de Dios para salvar a las almas perdidas y condenadas, y para confirmar que este mensaje y esta verdad provenía de Dios se concedía que se hagan ciertos milagros en el nombre del Señor Jesús, pero la señal nunca fue lo primordial, sin embargo, tristemente hoy es al revés, el mensaje ha quedado desplazado por una falsa señal o prodigio, por ejemplo; “grandes campañas de sanidad” “noche de milagros” “ver para creer”… en fin

La amplitud del plan de Salvación; Cielo nuevo y tierra nueva
5 Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando 6 pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, O el hijo del hombre, para que le visites? 7 Le hiciste un poco menor que los ángeles, Le coronaste de gloria y de honra,  TR[Y le pusiste sobre las obras de tus manos] 8 Todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él, pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas. 9 Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.

La perspectiva de este pasaje y de toda esta homilía es muy profunda, porque no solo se enfoca en el plan de Dios para la salvación del hombre sino también de lo que sigue posterior a ello, por esta razón se menciona aquí “el mundo venidero”. La biblia, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo, declara que Dios ha preparado cielos nuevos y tierra nueva en donde nosotros, los redimidos, señorearemos y reinaremos con Él (Is 65:17, 66:22, 2°Pe 3:13, Ap 21:1)… pero a veces tristemente ni pensamos en estas cosas eternas, tenemos la mente puesta en un mundo vano y pasajero…

Isaías 65:17 Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento.

2°Pedro 3:13 Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales habita la justicia. 14 Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procuren con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.

Apocalipsis 5:9 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación 10 y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.

Y reinaremos sobre la tierra… obviamente no está hablando del mundo actual ya que ninguno de nosotros está reinando aquí, pero si está hablando de un mundo venidero, cielos nuevos y tierra nueva en donde el hombre salvado, regenerado será restituido a la condición y funcionalidad que tenía antes de la caída; señorear sobre la creación. El hombre fue creado y puesto en la creación con la función de que señorease sobre ella, ese fue el propósito original del hombre; Génesis 1:28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructifiquen y multiplíquense llenen la tierra, y domínenla [sojúzguenla], y señoreen en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra… sin embargo, el pecado entro por medio del engaño de satanás y se desató el caos de toda la creación, todo fue corrompido y sujeto a maldición.

Ahora, cuando hablamos del plan de salvación de Dios no nos referimos solo a la salvación de las almas de los hombres sino a la restauración de toda la creación a su condición original, en otras palabras, la salvación incluye cielo nuevo y tierra nueva, el pecado se encargó de corromper toda la creación, por lo tanto, hablar de quitar del medio el pecado y el engañador y remover la maldición es hablar de restitución de toda la creación:

Romanos 8:19 Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. 20 Porque la creación fue sujetada a vanidad [cosas sin sentido, inutilidad, (ilusiones)], no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza 21 porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. 22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora.

Pensar en salvación es pensar en la restitución del hombre a su funcionalidad original, o sea, no seremos salvados para ir a jugar al póker en la ciudad celestial, no seremos salvados para ir a jugar futbol en las calles de oro de la Nueva Jerusalén, sino que la perspectiva bíblica de salvación es restituir al hombre para trabajar en la administración y señorío de la nueva creación; la razón por la cual Jesús es Señor de señores y Rey de reyes es porque nosotros señorearemos y reinaremos en su nueva creación, restitución total de lo que Adán perdió.

La Restitución del hombre a su señorío sobre la nueva creación
Entonces, si la primera creación fue sujeta al hombre de acuerdo al plan de Dios, la segunda (el mundo venidero), también estará sujeta al señorío del hombre, salvar al hombre implica volver al hombre a su propósito funcional con la restitución de todo lo que perdió. El hombre fue diseñado por Dios para señorear, así fue en el principio y así será en la eternidad.

Por causa de la caída y corrupción del hombre Dios podría haber sujetado toda la nueva creación a manos de una mejor raza o creación como la de los ángeles, sin embargo, no la sujeto a manos de ángeles la creación actual ni tampoco sujetó a los ángeles la creación futura, sino al hombre. Observando esta perspectiva del plan de Dios yo mismo me pregunto como el salmista: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre, para que le visites? … no somos dignos de importancia, y aquí el salmista se refiere a la humanidad, a la raza humana. Desde el orden de Dios el hombre fue hecho un poco menor que los ángeles en dignidad y poder, pero puesto en una posición de señor sobre la creación y coronado de gloria y de honra, y esto es notable en el huerto de Edén, toda la creación fue puesta bajo los pies de Adán para que él al señoree y la gobierne, de esto habla el Salmo 8 que es citado por el escritor en este capítulo

Salmo 8:3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, 4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites? 5 Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra. 6 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos Todo lo pusiste debajo de sus pies: 7 Ovejas y bueyes, todo ello, Y asimismo las bestias del campo, 8 Las aves de los cielos y los peces del mar Todo cuanto pasa por los senderos del mar.

Sin embargo, el escritor de hebreos argumenta; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas (obviamente no está hablando de Jesús sino del hombre) y eso es cierto aun en los animales domésticos más pequeños, por más que se denominen domésticos no se sujetan al hombre, sino que son instintivos, ni hablar de los leones y osos que se terminan comiendo al que originalmente fue puesto como su señor… por causa del pecado el hombre perdió todo eso, y la única manera de que lo recupere es que un hombre lo conquiste y subordine nuevamente, se precisaba de un hombre que recupere el señorío del hombre, entonces se abre paso el texto que dice: Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús (un hombre), coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos… Jesús como hombre recupero todo lo que el hombre había perdido en el huerto por causa del pecado y reivindicó la posición y función del hombre (los creyentes) sobre la futura creación… Por la desobediencia de uno todos fuimos constituidos pecadores, pero por la obediencia de uno todos somos constituidos y justos (Ro 5:19) ¡Gloria a Dios! ¡El hombre vuelve a su posición original!

¿Cómo logró esto Jesús? Jesús como el postrer (ultimo) Adán (el terrenal) condenó el pecado en su carne, y como el segundo hombre (el celestial) introdujo una nueva raza de hombres sobre la tierra (1°Co 15:47), entonces, como el ultimo Adán, Jesús, cargo el pecado de todos sobre sí mismo y murió como hombre en nuestro lugar, nos sustituyó en nuestra condena (imputación), llevo en su cuerpo en la cruz todo el juicio de Dios por causa del pecado del hombre y de esa forma puso fin a la primera raza de hombres traída por medio del Adán terrenal, pero como segundo hombre (el celestial) resucito de entre los muertos y trajo una nueva raza de hombres sobre la tierra; “los cristianos”, los que no andan conforme al mundo sino según el Espíritu Santo, y por medio de su resurrección le devolvió al hombre su futuro señorío sobre la nueva creación, porque después de resucitar fue exaltado hasta lo sumo y todo dominio fue puesto bajo sus pies (Fil 2:5-11), no recupero el dominio para Él ya que él nunca lo perdió porque todo siempre fue de Él, sino que lo recupero como hombre para el hombre; como el primogénito para nosotros sus hermanos para que señoreemos con él en su futura creación.

El Hijo del Hombre reconcilio por medio de su muerte y expiación al hombre (a los creyentes) con Dios. Ahora esperamos la redención de nuestras almas, la futura resurrección en cuerpo glorificado y el postrer señorío en cielo nuevo y tierra nueva… el plan no solo es enorme y perfecto sino glorioso y prometedor, anhelamos que esto suceda, la creación misma gime por esto y esta con dolores de parto…

El Dios de los cielos se hizo hombre y triunfó como hombre
10 Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos. 11 Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos, 12 diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre, En medio de la congregación te alabaré. 13 Y otra vez: Yo confiaré en él. Y de nuevo: He aquí, yo y los hijos que Dios me dio. 14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, 15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.

Como ya dijimos, el hombre perdió en el huerto el propósito original para el cual se lo creo, ahora ¿quién podía restituirnos nuevamente a nuestra posición original? El pecado se enseñoreo de toda la humanidad y ningún hombre fue capaz revertir la desobediencia del huerto de Edén por medio de una vida de obediencia perfecta al estándar moral de Dios y alcanzar nuevamente la vida, por lo tanto, nos convenía en todos los casos y en todos los sentidos que aquel que creo todas las cosas que existen y quien la sustenta con el poder de su palabra, tomase forma de hombre para venir a salvar a los hombres y que como hombre obtenga la victoria, ¿de qué manera? viviendo una vida perfecta y santa en absoluta obediencia para que el pecado no tenga poder en Él y al final impartirnos o computarnos todos los méritos de su vida santa y perfecta a nuestro favor e imputarse toda nuestra condena sobre sus lomos y sustituirnos en nuestra muerte sufriendo nuestro castigo. La única manera de sacar a los hijos de la condenación para llevarlos a la gloria eterna es que alguien pudiera hacer ese intercambio, y Jesús lo hizo, cargo nuestra sentencia para que nosotros alcancemos nuevamente su gloria… ¡es glorioso!

Cuando se escribe; perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos no está hablando de hacer perfecto a Cristo (porque él ya es perfecto) sino de cumplir y completar en Cristo la justa ira de Dios por el pecado, en otras palabras, derramar de forma completa (sinónimo de perfecto) sobre Él el castigo de todos nosotros, y por medio de su muerte se convirtió en el autor de nuestra vida, nos justificó, Él pago por nosotros. Él es el quien ejecutó y ejecuta nuestra santificación, la única manera de alcanzar la santidad es por medio de Cristo, no puedo hacer esto por medios propios, ¿quiero ser santo? Entonces debo acercarme cada día más al que nos santifica… a Cristo.

Ahora, el énfasis del autor es mostrar que Jesús alcanzo todo esto como hombre “El Hijo del Hombre”, por esta razón escribe; Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos… y se refiere a la condición humana de Cristo, es como decir; el que ejecutó nuestra santificación procede también de nuestra misma naturaleza humana (de uno son todos…), es un hombre, y por esta razón no se avergüenza de llamarnos hermanos a nosotros sus escogidos, porque compartimos la misma naturaleza humana, no así su Deidad. Pero, todo esto no es algo nuevo o un misterio, sino que fue anunciado anticipadamente por los salmos y los profetas, y son las citas que menciona el escritor.

El Hijo de Hombre derroto a la muerte como hombre; Él no pecó
Dios se vistió de carne y se manifestó por medio del Hijo, Él, humanamente fue un hombre con todo el peso de la naturaleza humana, pero sin ningún pecado, por lo tanto, si la muerte entro en el mundo por medio del pecado sería derrotada por un hombre que nunca peco y por ende la muerte no tiene potestad sobre él. Jesús fue tentado en todo, pero nunca peco (He 4:15), el tentador no tuvo efecto en él, y la única manera que tenía el diablo de derrotar al hombre era por medio de la tentación para sumergirlo en el poder de la muerte, pero en Aquel en donde la tentación no tuvo efecto la muerte no tiene poder, por lo tanto, Jesús derroto a satanás (lo invalidó) triunfando sobre el pecado y le quitó las llaves del imperio de la muerte.

Aclaro; satanás nunca tuvo el poder o la soberanía de infligir la muerte a nadie (Job 2:6), esto es decisión de Dios Deuteronomio 32:39 Observen ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo Yo hago morir, y yo hago vivir Yo hiero, y yo sano Y no hay quien pueda librar de mi mano… lo que hizo satanás es hacer uso de la tentación para alcanzar por medio del pecado la muerte a todos los hombres y encerrarlos para su destrucción. Romanos 5:12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

Cristo nos justificó (Ro 5:1), y sobre los justos la muerte no tiene potestad, cuando el diablo (el calumniador) viene con sus acusaciones, le señalo la sangre de Cristo, mostrando que todas mis transgresiones ya fueron pagadas por Cristo en la cruz del calvario. Él me libertó del temor de la muerte y de la esclavitud al pecado: Romanos 5:17 Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesús, el Cristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia. 

Jesús verdadero hombre; ¡No un Dios disfrazado de hombre sino hecho un hombre!
16 Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. 17 Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. 18 Pues en cuanto él mismo sufrió [padeció] siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.

Lo sublime de todo este plan es que Dios lo hizo a favor de nosotros siendo nosotros indignos de tal misericordia, pero Él nos amó con amor incondicional y llevo a cabo su salvación. Si tuviera que ejecutar su salvación de acuerdo a grados de importancia nosotros estaríamos por debajo de los ángeles caídos, sin embargo, decidió salvar a la descendencia de los escogidos, hecho mano de la descendencia de Abraham en el sentido de la fe… se humillo de tal manera que siendo Dios se hizo hombre, ¡cuidado! ¡él no se disfrazó de hombre, sino que se hizo hombre! Jesús verdadero Dios y verdadero hombre, porque debía experimentar la tentación en la condición humana para poder marcarle el camino de victoria a todos los hombres. Tenía que entender nuestra debilidad para poder mediar por nosotros como sumo sacerdote y hacer propiciación y perfecta expiación por nuestros pecados:

Hebreos 4:15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 16 Acerquémonos, por lo tanto, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

¡Cuidado! Jesús no experimento el pecado, sino la tentación, fue tentado en todo pero nunca sucumbió ante la tentación, a esto se refiere la expresión “por cuanto el mismo padeció siendo tentado”… satanás le ofreció todo en el desierto pero Jesús no peco, por lo cual tenemos un sumo sacerdote que no solo puede expiar definitivamente nuestros pecados sino uno que también puede marcarnos el camino para ya no pecar…

1°Corintios 10:13 No les ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no les dejará ser tentados más de lo que pueden resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que puedan soportar.

He escuchado la blasfemia de algunos pastores que cayeron en adulterio y ahora afirmar entender el camino para no adulterar ¡huyan de tales hombres!

Conclusión
Cierro con el mismo pasaje que inicié, ya que habiendo mirado por medio de este mensaje la perspectiva futura del plan de Dios más allá de este mundo y hacia el venidero, entonces debemos ser seriamente exhortados por este pasaje: Por tanto,» es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos escuchado, no sea que nos deslicemos. Porque si el antiguo pacto fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación inmensamente grande y gloriosa?


Gracia y paz del Señor Jesús con ustedes.-

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